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jueves, 9 de abril de 2015

El Mur

A partir de este domingo y durante las próximas diez semanas podrás verme en TV3, en un registro nuevo para mí pero apasionante en toda su amplitud (no te preocupes si vives fuera de Catalunya, se puede seguir la emisión por internet). 


Mi misión en el programa El Mur -el muro-, presentado por Santi Millán, es la de preparar a seis personas que nunca antes han hecho deporte (o lo han hecho de manera muy pasajera) para que terminen la Zurich Marató de Barcelona. ¿Lo conseguirán?

Como bien recalca Santi Millán en la introducción del programa, este proyecto no habla de correr. Este proyecto habla de la vida, de la capacidad que tiene el ser humano para proponerse retos y superarlos. O simplemente de encontrarse con las dificultades del día a día y salir airoso gracias al esfuerzo. Porque de esfuerzo vais a ver mucho.

Nunca antes había hecho televisión y espero que no sea la última vez. Me lo he pasado en grande y he descubierto personas maravillosas. Casi todo queda reflejado en los diez capítulos que consta este programa y estoy seguro de que lo disfrutaréis tanto o más que yo. Os sentiréis identificados con los participantes (tres hombres, tres mujeres) y sufriréis con ellos en los momentos duros pero también gozaréis con ellos en los momentos victoriosos.

Y si os entran ganas de correr, no dudéis en pedirme consejo. Soy el entrenador de El Mur y también puedo ser el tuyo. Por esto mismo acabo de lanzar mi propia página web (www.marcroigtio.com) que espero que visites, con toda la información sobre mi trabajo y mis carreras.

Y aprovecho esta entrada para despedirme de este blog, que nació un lejano año 2007 mientras me estaba preparando para ir de Erasmus a Amsterdam. A partir de ahora, el blog lo escribiré en mi nueva página y espero veros a todos por ahí. Ha sido un placer y espero que sigáis siendo mis lectores.

Un abrazo enorme.


jueves, 30 de octubre de 2014

Final de la temporada

Las temporadas en atletismo van de 1 de noviembre a 31 de octubre. Esto significa que la temporada 2013/2014 está a punto de acabar y la siguiente ya está aquí. Es el momento de recapitular y sacar algunas conclusiones. Ahí van.

Al igual que en las últimas temporadas, no he sido capaz de mejorar ninguna marca personal, aunque en alguna distancia me he quedado cerca. De todas las distancias que he hecho este año, la que peor me ha ido ha sido la de maratón, que además había preparado con mucho cariño. Y eso duele. Esta es la razón por la que, en principio no haré maratón durante esta temporada (por lo menos no en primavera).

Aquí está el resumen de lo más destacado:

  • 1500m.l: 4'01"14 en Serrahima, Barcelona (18/06/2014). Llevo años sin demasiada velocidad en las piernas. Dentro de lo que cabe, es un buen resultado aunque muy lejano a los 3'51" que tengo de marca personal.
  • 3000m.l: 8'22"2 en Granollers (17/05/2014). Una de las sorpresas de la temporada. A falta de dos semanas de la maratón y para desconectar un poco, me apunté a este control. Me quedé a sólo un segundo de mi marca personal. Un mes más tarde, por si todavía tenía algo de ritmo en las piernas, corrí otro en Bilbao pero acabé en 8'27".
  • 5000m.l: 14'49"03 en Serrahima, Barcelona (11/06/2014). Menos de dos semanas después de la maratón y como un test para saber si estaba recuperado o necesitaba terminar la temporada. Lo curioso del caso es que durante el 10.000 de Lisboa pasé por el ecuador en 14'31".
  • 10.000m.l: 29'58"76 en Lisboa (29/03/2014). Aunque no es marca personal (29'21") acabé muy contento con esta carrera. Llevaba varios años sin correr en menos de 30'00" y esto siempre motiva. La carrera fue genial y quizá podría haber arañado algún segundo de haber corrido más reservón, pero no me arrepiento. 
  • Media maratón: 1h05'22" en Santa Pola (19/01/2014). Con esta marca he acabado 9º del ranking español de la distancia, mi mejor clasificación del año. Fue un día lluvioso y feo donde acabé como primer no-africano en una carrera muy disputada. Sobre esta distancia también he quedado noveno en el campeonato de España de La Coruña (23/02/2014) y he hecho de liebre a Florence Kiplagat durante 16kms en la eDreams Mitja Marató de Barcelona, donde batió el récord del mundo y lo dejó en 1h05'12".
  • Maratón: 2h30'01" en Estocolmo (31/05/2014). Este resultado ni siquiera aparece en la estadística de la RFEA, pero tampoco me importa mucho. Quería mejorar mi marca (2h18'08") o estar entre los cinco primeros en una maratón de segundo nivel y no me acerqué ni a lo uno ni a lo otro. Entrené en Etiopía gracias a RunInAfrica para preparar esta carrera y no salió bien. Menudo jarrón de agua fría.
  • 25 kilómetros: 1h20'53" en Berlín (04/05/2014). En una distancia atípica y como test antes de la maratón, conseguí el récord de Catalunya de la distancia. Es un orgullo poder aparecer en la lista de récords, aunque entiendo que tiene menos valor que las distancias olímpicas (pero que me quiten lo bailado).
A punto de ganar en la Mitja Sant Cugat (Foto: M. Rotich)

Visto así en perspectiva, no ha sido un mal año. Pero porque quiero tener mejores resultados a partir de ahora, lo lógico es modificar algunos detalles. Y aquí van los primeros: nada de maratón por ahora, un poco de cross en invierno junto a carreras de asfalto de 10 kilómetros y alguna media maratón y el ojo puesto en el campeonato de España de 10.000m que se celebrará en abril. Luego... ya veremos.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Jungfrau Marathon

Una maratón de subida. Dicen que es la maratón más bonita del mundo; quizá se olvidaron añadir que también es la más dura. Yo os lo puedo afirmar: es la más bonita que he corrido y también la más dura.

Empieza en Interlaken, Suiza, a poco más de 500 metros sobre el nivel del mar. Durante los primeros 25 kilómetros es desnivel es escaso y casi todo el tramo es de asfalto. Se puede correr mucho o reservar un poco para lo que viene, aunque cualquiera que sea tu táctica seguro que al llegar a las rampas piensas que podrías haberlo hecho diferente. Yo, en mi caso, salí con el grupo de cabeza que este año no quiso correr rápido y, aun así, lo pagué al final. Conclusión: no puedes ir a la Jungfrau Marathon sin estar en forma, muy en forma.

Mapa interactivo de la Jungfrau Marathon (Organización)

A partir del kilómetros 25 vienen unos tres de increíble pendiente, zigzagueando a lado y lado hasta la población de Wengen que siempre está llena de público y permite un ligero respiro. Las montañas y las vistas son ya impresionantes, pero no te creas que lo duro ya se ha acabado. 

A partir del 30 la pendiente no es exagerada, pero ya se corre cerca de los 1500 metros y a menudo por tramos algo salpicados de piedra. Y siempre hacia arriba, sin descanso. De hecho, desde que empieza la cuesta las marcas kilométricas no son cada mil metros sino cada 250, para que no tardes tanto en verlas.

Y sigues subiendo hasta el punto más, colocado en el kilómetro 40,5 que año tras año está amenizado por el gaitero del Jungfrau. Al parecer, es un personaje característico de la carrera pero no he conseguido averiguar demasiado sobre esta historia. Lo que sí es verdad es que emociona escuchar una gaita a dos mil metros de altura, rodeado de montañas nevadas y con las pulsaciones disparadas por el esfuerzo. 

Sin fuerzas para correr, km. 38 (Foto: Rolf)

A parte del gaitero, también hay trompetistas (o como se llamen) que soplan por unas trompas de unos dos metros de largo, hechas de madera y que suenan de maravilla. Te los encuentras en varios puntos del recorrido, pero cuanto más alto más sorprende.

Y después de superar el punto más alto del recorrido, sólo falta un kilómetro y pico hasta la meta. Es una ligera bajada que acaba por destrozar los muslos pero que no importa, porque ya estás llegando. Pasas al lado de un lago de agua cristalina donde algunos valientes ponen los pies en remojo y cruzas la meta roto pero contento.

Si alguna vez tienes ocasión de participar en esta carrera, no la dejes pasar. Nunca habrás corrido nada igual y te gustará, aunque tienes que llegar preparado.

Más información, fotos y resultados, aquí

martes, 3 de junio de 2014

La caja de los truenos

A veces estas cosas pasan. A veces sueñas que la carrera será diferente; te imaginas entrando en el estadio olímpico y poder levantar los brazos de felicidad. Porqué has ganado. Porqué has hecho marca personal. Porqué has corrido bien. Pero no fue así. Llegué al estadio olímpico de Estocolmo destrozado y paré el reloj con rabia. Caminé algunos metros y me tiré al suelo. Estaba roto física y mentalmente. 

Disfrutando del estadio olímpico con Paula antes de calentar (Foto: M. Rotich)

En los últimos años, la maratón de Estocolmo se solía ganar con marcas cercanas a mi récord personal (2h18'08"). Escogí esta maratón para intentar ganar, sabiendo que esto siempre es difícil y que el circuito es ondulado. Quería verme en el grupo de cabeza, disputar las posiciones con mis rivales, incluso ser capaz de lanzar un ataque. Pero no fue así. La caja de los truenos explotó demasiado pronto.

Mi estado de forma era bueno y podía soñar con mejorar mi marca personal, aunque de manera más humilde me conformaba con bajar de 2h20'. La táctica era sencilla: estar en el grupo de cabeza si el ritmo no era exagerado (no correr a 3'10" o menos) y desear pasar la media maratón entre 1h07'30" y 1h10'00". Si había suerte, el grupo se mantendría unido hasta el kilómetro 30 y a partir de ahí ya no hay mucha táctica posible: verlas venir o, si tienes un día inspirado, tensar un poco. Pero no fue así. El ritmo se aceleró a partir del kilómetro 10 y me quedé solo.

Cruzando la meta, parado el reloj (Foto: M. Rotich)

Los dos primeros parciales de 5000 fueron rápidos pero agradables, con un grupo compacto y a 16'04"-16'06". Y ahí se acabó todo. El grupo aceleró y yo les dejé ir: doce atletas africanos salieron en estampida y atrás me quedé yo, completamente solo, manteniendo el ritmo por lo menos hasta el kilómetro 15 (16'00"). Con la vista en el grupo delantero, analizaba qué corredores parecían más flojos y esperaba que se descolgaran pronto para poder juntarme con ellos o adelantarlos (que esto siempre motiva). Pero nadie se descolgaba y yo empezaba a perder algo de ritmo (16'37").

El paso por la media maratón, después de un kilómetro entero con subida y viento en contra, me empezó a preocupar: 1h08'46". Según la previsión inicial era un paso ideal, pero no contaba con pasar por aquí tan solo y con las sensaciones de que sería muy difícil doblar.

No se veía nadie por delante ni por detrás. Hasta el kilómetro 30 no me adelantó el primer atleta y aunque intenté seguirlo no fui capaz. Ya llevaba un rato haciendo números y pensando si era mejor llegar o pararme. Creo que me ayudó a no pararme el hecho de no saber cómo llegar a meta (ni cuánto tardaría) si salía del circuito y dejaba de correr. 

Destrozado (Foto: M. Rotich)

Otros atletas se pararon y varios me adelantaron. La sensación era cada vez más desagradable, los parciales cada vez más lentos y mis ganas de acabar cada vez más intensas. ¿Por qué todo había salido tan mal? Te vienen pensamientos como estos a todas horas. No fallé un poco, fallé demasiado. Te preguntas si has hecho algo bien porque no es normal correr tan lento después de entrenar tan bien, llegar descansado, preparado. Cambias detalles de la preparación para conseguir el objetivo que tienes previsto y te quedas tan lejos que ya no sabes ni qué tienes que hacer para seguir mejorando.

El atletismo es de los pocos deportes en los que puedes quedar el último y sentirte orgulloso porque te has superado. Corremos para mejorar, competimos para demostrarnos que con el entrenamiento somos más rápidos, más fuertes o más resistentes que antes. Y todo ello se desmorona cuando van pasando los años y no eres capaz de seguir mejorando. Y duele más cuanto más esfuerzo, tiempo y dedicación le pones. Duele mucho.

domingo, 18 de mayo de 2014

Una preparación diferente

Faltan dos semanas para la maratón de Estocolmo, mi objetivo del año. No es una maratón rápida, pero es una maratón disputada. Nadie dice que ganar sea fácil, pero por lo menos entra dentro de las posibilidades. Tiene algunos puentes, puede hacer calor (o frío), se empieza a las 12 del mediodía y hay premios para los 8 primeros. En la línea de salida habrá corredores con mejor marca que yo (mucho mejor, seguro) pero yo llego bien preparado y como en esta maratón no hay liebres... mi objetivo es mantenerme en el grupo de cabeza tanto tiempo como sea posible. Esto, en la mayoría de las maratones que se disputan en Europa, es prácticamente imposible a día de hoy. Y esta es mi motivación.

He entrenado de manera diferente a otros años. El principal cambio ha sido retrasar la maratón hasta finales de mayo, en lugar de competir en marzo. Esto me ha dado tiempo para ir asimilando el volumen de manera gradual y, además, poder competir en el campeonato de España de 10.000 para ganar algo de ritmo competitivo.

Otra diferencia es que he entrenado en altitud gracias a Run In Africa (en esta ocasión en Etiopía) pero regresando a nivel del mar a un mes de la competición objetivo. De esta manera he podido acumular volumen a 2700 metros sobre el nivel del mar pero sin descuidar la calidad al nivel del mar. 

En cuanto a la calidad, aunque he hecho tiradas largas me ha gustado mucho fraccionar los kilómetros y hacer algo así como series largas a ritmo de competición o tiradas con recuperación. En las dos últimas semanas me he fijado en trabajar los 20 kilómetros con dos formatos diferentes: 4x5000 y 2x10000. 

Y para acabar con los cambios, me voy a concentrar mucho en hacer un tappering exigente: llegar completamente descansado a la maratón con dos semanas en lugar de sólo una. 

¿Os gusta la planificación? ¿Cambiarías algo? Yo por ahora estoy muy contento pero pasada la maratón analizaré bien el resultado con mi entrenador y veremos dónde podemos seguir mejorando de cara a los próximos retos.

martes, 11 de marzo de 2014

Marcathon

La cosa va de correr y de viajar. Si eres un lector habitual de este blog seguro que ya sabes que son dos de mis aficiones favoritas. Y si echo la vista atrás, descubro que el título de este blog ya apuntaba por dónde irían los tiros: carrerasdelmundo. Pues eso, que hay que ver mundo y si puede ser corriendo, mejor.

Por lo tanto, y después de varios meses con la idea en la cabeza, puedo anunciaros que ha nacido "Marcathon", una mezcla de Marc y de Marathon (con la ayuda de la agencia de viajes Tauro de Calella, claro).

Hablando con lectores del blog y con amigos en general, muchos me comentaron que les haría ilusión participar en carreras anecdóticas, como esas que hago yo. Dejarse de maratones multitudinarios y mercantilizados (aunque son experiencias que también valen mucho la pena) para correr en lugar menos frecuentados, menos habituales y con un espíritu aventurero detrás. Porque el atletismo tiene la ventaja de abrir muchas puertas. Y si no que se lo preguntes a los que han tenido la valentía (y la oportunidad) de correr la maratón de Erbil (o Irbil). Para los que no sepan donde está Erbil, aquí hay más información.

Por ahora, Erbil no está dentro de nuestros viajes propuestos, pero quizá en un futuro podamos ofrecerlo. A día de hoy tenemos dos carreras listas para el mes de mayo (los 25km de Berlín y la Maratón de Riga) y vamos añadiendo otras a la agenda como la Fjord Half Marathon, el cross Lidingöloppet y la Malta Challenge.

Pero si de verdad quieres saber de qué va este nuevo proyecto y viajar conmigo a alguna de estas carreras, sólo tienes que visitar la página web http://marcathons.blogspot.com/



PD: Por ahora sólo la tenemos publicada en catalán porque ofrecemos todos los viajes desde Barcelona, pero si necesitáis que os traduzca la información o que os busquemos un vuelo desde otros punto, sólo tenéis que decírnoslo en las vías de contacto de la web.

martes, 10 de diciembre de 2013

Los lunes a fuego



Ya llevo algo más de una semana en Eldoret y los entrenamientos salen cada vez mejor. Mi cuñado me ha introducido a su grupo de entreno y estoy encantado. Vivimos en el pueblo de Kapsoya, justo a las afueras de Eldoret, y solemos quedar a las 6:20 de la mañana en un cruce concreto para empezar a entrenar. Los días que toca calidad, no obstante, quedamos a las 9:30 para que el cuerpo haya tenido un mayor descanso. Pero hoy os quiero hablar de los lunes y su entrenamiento: el rodaje a fuego.

Quedamos a las 6:20 para hacer un rodaje de 1h10’, aunque eso depende del ritmo. Los dos lunes que he estado aquí hemos hecho dos circuitos diferentes, pero ambos de un poco más de 18 kilómetros. Se sale con calma, con un primer kilómetro casi a seis minutos pero el segundo ya se hace a poco más de cuatro y a partir de ahí ya depende de la calidad de cada uno.

Realmente parece una carrera donde cada uno gestiona su esfuerzo. En varias ocasiones he tenido algún corredor a pocos metros delante de mí y no he sido capaz de unirme (ni él de esperarme, claro). En la mayoría de los casos, al miedo a pinchar se le une el miedo a perderse, ya que vamos por caminos que no conozco todavía o por cruces por los que no sé cuál escoger. Esto implica que hay que tomarse estos rodajes muy en serio y tener siempre una referencia visual de los corredores que van delante.

Puedo decir que hasta ahora me he portado muy bien en estos rodajes y mi estado de forma se está adaptando muy bien a la altitud. Mientras el primer lunes corrí en 1h09’ el circuito (3’45” de media) llegando a cinco minutos de los primeros, el segundo lunes (ayer) mejoré hasta 1h04’ (3’31”) de media y sólo llegué a un minuto de los primeros.

Llegados a este punto es momento de hacer la estadística del atleta y empezar a soñar. Los kenianos son muy dados a la exageración, pero no por ello dejaré de creérmelo. Uno de los compañeros de grupo es ChistopherKipyego, que conocí en 2010 cuando corrí la maratón de Panamá. Él me ha dicho que estoy muy en forma y que 1h04’ en este circuito es la misma marca que él hizo antes de correr en 2h12’ en San Diego. Ayer llegué con él al final del rodaje y me dijo que, por lo menos, valgo esa marca. Yo no me lo creo del todo, pero me motiva mucho que me lo digan.

Y hoy… fartlek, pero esto ya os lo explicaré en otra ocasión.

lunes, 2 de diciembre de 2013

¿Qué ejercicio es más adecuado para la maratón?



En las últimas semanas he competido en dos competiciones tan diferentes uno llega a preguntarse cuál de las dos “suma” más como entrenamiento de calidad. En otras palabras, el eterno dilema de quién es mejor, ¿Kilian o Gebreselassie? O puesto de otra manera, ¿qué marca haría Kilian en una maratón de asfalto?

El 17 de noviembre hice la maratón de Valencia, como liebre de Marta Esteban, en 2h40’55”; a la semana siguiente corrí la UT de Collserola, de 21k y 1000 metros de desnivel positivo, en 1h41’08”. El caso es que mientras en la maratón de Valencia corrí a una media de 3’48”, en la de trail iba a 4’49”. Pero en cuanto a los pulsos, en Valencia no pasé de 154 (media 146ppm), y en Collserola me enfilé hasta los 173 (media 153ppm).

Si cuento los kilómetros, la maratón de Valencia es un entrenamiento más potente; pero si cuento el trabajo cardíaco, el trail parece más exigente (aunque durante menos tiempo), pero con una velocidad que es muy lenta para transferir al asfalto en las próximas carreras.

Entonces yo me pregunto, ¿qué carrera de las dos se considera un mejor entrenamiento de cara a la maratón? Estas son las típicas preguntas que te responde un entrenador, que por esto ha estudiado y sabe planificar las temporadas para que consigas tu objetivo el día marcado. Pero como yo estoy lejos todavía de mis fechas importantes y porque me apetecía correr ambas competiciones, allí que me apunté.

Y si queréis saber mi opinión, ninguna de las dos sirve de manera importante en el objetivo que tengo con la maratón (correr en 2h15’00”), pero sí sirven para ir preparando al cuerpo de cara a las semanas de alta intensidad. Es decir, ahora, en el inicio de la temporada, se pueden hacer este tipo de carreras, pero una vez te acercas a tu pico de forma, ni una ni otra tienen nada que aportar a tus entrenamientos. ¿Opináis lo mismo?

lunes, 18 de noviembre de 2013

El trabajo de la liebre

La mayoría de mis lectores sabéis que acostumbro a hacer de liebre a Alessandra Aguilar, pero no es la única persona a la que he ayudado en su particular reto maratoniano. Ayer, en Valencia, ayudé a Marta Esteban en su nuevo asalto al maratón. Su marca personal está hecha en esa carrera (2h38'05"; 2011) pero sus últimas dos maratones terminaron en retirada (Valencia 2012 y Rotterdam 2013). Podéis leer una entrevista suya muy interesante aquí

Marta había entrenado duro y estaba confiada, pero la maratón siempre es caprichosa. Después de una previsión meteorológica asustadiza, el día amaneció perfecto para correr y eso ayudó a que fuéramos más ambiciosos de la cuenta. La idea de Marta era correr en menos de 2h36'00" y tanto Jorge Vega como yo nos pusimos a marcar el ritmo para conseguir este objetivo. La idea era pasar la media maratón entre 1h17'30 y 1h18'00", pero iríamos controlando cada 5000 para regular el ritmo entre 18'20" y 18'30". Si queréis, podéis consultar los parciales de Marta aquí para ver lo regulares que fueron.

La media maratón fue ligeramente más rápida de lo pactado (1h17'15") y se debió a un par de motivos. El día era tan bueno que no se notaba el viento en contra mientras que a veces nos empujaba por detrás sin darnos cuenta. Sinceramente, sin esforzarnos de más conseguíamos ir por debajo del ritmo objetivo. El segundo motivo era que formábamos un grupo muy numeroso con otros muchos corredores y nos dejamos llevar. Yo no estaba todo el rato liderando la comitiva, así que me ponía dentro del pelotón y pasaban los kilómetros a 3'38" o 3'40" (mientras que nuestro ritmo objetivo era de 3'40"-3'42").

Un momento de la carrera, alrededor de la media (Foto: Jesús Amigo)

En circunstancias como estas, la decisión de permanecer allí o aflojar para no pasarnos de ritmo es muy difícil de tomar. Aunque sabía que era un poco arriesgado, decidí permanecer en ese ritmo y llevar algo de renta para el final de la carrera. ¿Fue una decisión acertada? Es muy difícil de saber, pero Marta lo pasó muy mal al final.

Siempre se dice que la verdadera maratón empieza en el kilómetro 30 pero ¿qué haces si la tuya empieza antes? A Marta le costó mantener el ritmo a partir del 27 o 28. La barriga le molestaba y los pies le ardían. Visto el panorama, pensé que se retiraría pero aguantó. Aguantó como una jabata, paso a paso y kilómetro a kilómetro. Iba más lenta, es verdad, pero mantuvo la compostura y llegó a meta con 2h40'56", octava clasificada y segunda de las españolas. Y cayó al suelo. No podía dar un paso más.


Imagen de televisión de la llegada a meta de Marta

Se quedó lejos del objetivo que tenía y tampoco mejoró su marca personal pero terminó la maratón después de retirarse en los dos últimos intentos. Como liebre, te quedar con un sabor agridulce porque no sabes si has colaborado en el fracaso (fracaso por no haber conseguido el objetivo inicial). ¿Qué habría pasado si la media la hubiéramos pasado en 1h18'00"? Preguntas como esta te asaltan mil veces.

Pero Marta acabó contenta y me dijo que si yo no hubiera estado ahí, dando pasos con ella hasta el final, se habría retirado de nuevo. Y esto le alegra a uno el día. Y Marta ya piensa en la siguiente y en intentar otra vez mejorar su marca personal. Desde aquí, muchos ánimos y a seguir confiando en tus posibilidades.

Felicidades por tu carrera y tu lucha.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Podio en Helsinki

La última carrera de la temporada (la maratón de Helsinki) salió bien, sin duda. Os contaba en la última entrada que quería estar sobre las 2h25' pero como sabía que llegaba muy corto de entrenamiento quizá me iría más allá de las dos horas y media. Y así fue: terminé en 2h34'. No puedo estar muy contento con el tiempo pero sí lo estoy con la posición porque fui tercero. Y significa mi segundo podio en una maratón después del tercer puesto en la maratón de Skopke (Macedonia) del 2012.

Algún momento durante la carrera (Foto: Onevision)

Por ahora mis podios siempre han sido en carreras de escaso nivel y con marcas de más de 2h30', aunque con condiciones poco favorables. Si en Skopje tuvimos más de 30 grados, en Helsinki fue todo lo contrario. Una hora antes de la salida empezó a llover y la temperatura bajó hasta cerca de los 15ºC. No parece una temperatura mala para correr, pero con la lluvia y el viento la sensación era desagradable. Los isquiotibiales sufren con estas temperaturas y con el paso de los kilómetros "amagan" con rampas. Por suerte, sólo fueron avisos y no tuve que parar.

Helsinki es una maratón peculiar, empezando por la hora de salida: las tres de la tarde. Antes de correr no sabía ni siquiera cómo gestionar las comidas. Opté por levantarme a las 8 y salir a trotar unos quince minutos para despertar las piernas y ver cómo se levantaba el día. Después me tomé un desayuno muy completo y sólo añadí un plátano pasado el mediodía. Pensé que quizá tendría hambre antes de la salida pero por suerte no fue así.

Otra de las peculiaridades de la maratón de Helsinki es el circuito. No se puede decir que sea duro, es muy plano, pero es incómodo. Muchos kilómetros se hacen por carril-bici en lugar de ir por la calzada y esto lo convierte en un circuito estrecho. Si a esto le sumamos que en muchas ocasiones (y durante centenares de metros) la ida se mezcla con la vuelta, el caos es presente. La primera vez que me crucé con los corredores (sin siquiera cintas o conos en medio) pensé que me había perdido porque ¡¡¡iba al revés que ellos!!!

Al cruzar la meta, un poco destrozado (Foto: Onevision)

Por otro lado, no se visitan tampoco las zonas más bonitas o representativas de la ciudad, aunque la llegada dentro del estadio olímpico tiene mucho peso (la salida también, justo al lado de la estatua de Paavo Nurmi). Gran parte del recorrido discurre por zonas alejadas del centro y urbanizaciones; quizá es un circuito muy agradable en días muy calurosos pero en el de este año, dejó mucho que desear. 

En conclusión: una experiencia maratoniana más, con otro podio en el bolsillo, visitando Finlandia por primera vez y teniendo la oportunidad de ver a dos amigos que hacía tiempo que no veía. Me doy por satisfecho, aunque no es una maratón que recomendaría a todo el mundo. Es más, si estás por ahí o tienes amigos, puedes apuntarte pero ir expresamente para correr... hay otras mucho mejores.

Los resultados, aquí.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Los últimos coletazos

Falta menos de un mes (a ojo, porque las cuentas pocas veces salen exactas) para que nazca Paula. Según me cuentan otros atletas que han pasado recientemente por la paternidad, el tiempo destinado a entrenar se reduce drásticamente a partir del día cero. Es decir que merece la pena aprovechar estos momentos porque uno no sabe cuándo volverá a correr. O dicho de otro modo, no se pueden hacer planes para los próximas semanas.

Ayer mismo me preguntaba el organizador de los 30 kms de Ohrid (Macedonia) si correría este año. He ganado esa carrera en dos ocasiones y ya me la perdí el año pasado porque acababa de casarme y no estaba en forma. Ahora me la pierdo porque no me arriesgo a viajar hasta los Balcanes y dejar a mi mujer sola ante el peligro (la carrera es el 8 de septiembre, demasiado cerca del día previsto).

Por lo tanto, es el momento de dar los últimos coletazos a la temporada y estar preparado para lo que pueda pasar. La semana pasada disputé la antepenúltima y la penúltima carreras de la campaña. El jueves 8 de agosto corrí de nuevo en la carrera pedestre de Huesca en honor a San Lorenzo, donde tengo dos victorias en mi palmarés (2010 y 2011). Este año no pude reeditar el título pero sí conseguí la segunda posición y una de las primas que se lanzaron en esta fabulosa carrera de 45 vueltas a un circuito urbano de 200 metros. Era la primera vez que mi mujer veía una carrera de estas características y tanto le gustó que el año que viene tiene ganas de participar.

Disputando una prima en Huesca (Foto: M. Rotich)

Tres días más tarde, el 11 de agosto, debuté en los 10 kms de Malgrat de Mar, que estando tan cerca de mi casa nunca había disputado. La gané y, además, me llevé la meta volante del km. 5 (un jamón). Tengo que decir que el recorrido me era muy familiar porque en la zona agrícola de Malgrat he hecho varias tiradas largas y me conozco estas carreteras centímetro a centímetro. 

Mostrando el jamón que gané en Malgrat (Foto: M. Rotich)

Y para acabar, el gran colofón a la temporada estival, será este sábado 17 de agosto. Sabiendo que me toca descansar un puñado de días, quería terminar con algo que me motivara lo suficiente y escogí la maratón de Helsinki (ya que en estas fechas no hay demasiadas carreras de renombre y, además, la semana que viene tengo una boda). 


Nunca he estado en Finlandia y está será una gran ocasión. Sé que no llego tan en forma como para hacer marca personal (2h18'08") y que el clima puede ser algo caluroso, pero no descarto hacer un buen papel. Llego bien y en los últimos años se suele ganar con 2h22' o algo parecido (aunque el atleta que gana casi siempre tiene menos de 2h15'). Es decir, que la lectura antes de la carrera es intentar aguantar con el grupo de  cabeza el mayor tiempo posible. Pero si las cosas se ponen feas... pues a regular y a disfrutar del recorrido. Y si me voy por encima de 2h30', pues tampoco pasa nada.



Feliz verano a todos y espero que disfrutéis mucho del campeonato del Mundo de atletismo de Moscú.

lunes, 1 de julio de 2013

La defensa

¿Os acordáis de la Maratest de Badalona y del estudio que quería hacer para mi tesis de máster? Pues ya he acabado ese estudio, está presentado y mañana martes me toca defenderlo.

Tanto si corriste en la maratest como si no, pero te interesa saber qué pasa en una carrera de 30 kilómetros y su relación con la maratón en cuanto a la pisada, no te lo puedes perder. Será en el INEFC de Barcelona (en Montjuïc) a las 13:30

No hace falta reservar plaza ni pagar, sólo llegar a tiempo (una vez empezada la presentación no se admitirá gente) y saber inglés, porque hablaré en ese idioma. Bueno, habrá varias gráficas así que incluso sin inglés también se podrán entender bien las conclusiones.

PD: Se puede aparcar gratis justo enfrente. 

martes, 16 de abril de 2013

El récord que se resiste

El domingo pasado, el récord de España de maratón en poder de Ana Isabel Alonso (2h26'51") permaneció en su sitio, inalterable una vez más (y ya van más de 17 años). Alessandra Aguilar lo tenía en sus piernas y lo sigue teniendo ahí, pero solo ahí. Será necesario otro intento más para que su nombre se cite en voz alta como estandarte de la maratón femenina española. Ya suma cinco maratones acabadas en menos de 2h30'00", pero el récord es el récord; todas las listas están encabezadas por alguien, nos guste o no.

La carrera en Rotterdam no fue sencilla y esto añade mucho más valor al resultado conseguido por Alessandra (2h27'03"). Se quedó a sólo tres segundos de su marca personal y a doce del récord. Yo tenía que marcarle el ritmo hasta la meta o casi y la dejé casi sola en el km.31. Sea la humedad, sea el viento, sea la fatiga de mis otras carreras previas... la dejé sola en la parte más complicada.

Km.2: incómodo correr ahí dentro (buscad mis Compressport azules)

Hasta ahí, los parciales eran brillantes y me siento orgulloso de ello. Teníamos en mente el récord y modestamente pensé en todo momento que lo conseguiría. El primer 5000, como casi siempre, fue más flojo de lo deseado. A diferencia de otros años, nos encontrábamos en medio de una marea humana que hacía difícil regular y nos alejamos del ritmo objetivo (17'20") por un momento. Pero lo recuperamos en los dos siguientes parciales e incluso temí que nos estábamos acelerando demasiado. [17'36", 17'09", 17'06", 17'15", 17'15", 17'29", 17'32", 17'55"]

Km.25: justo antes del puente Erasmus (Foto: Mario)
Vi que pasaríamos la media (1h12'54") con mucho margen y era el momento de guardar un poco de fuerzas. En el 25 se sube por segunda vez el puente Erasmus y en el 27 se cruza un puente subterráneo que molesta mucho. A partir del 30, se llega al bosque y nos avisaron el día anterior que del 35 a meta el viento soplaría en contra. Ahí se escapó el récord. De hecho, ahí se escaparon las marcas a todos los atletas; podéis consultar los resultados y veréis que todos los corredores pierden mucho a partir del 35 y en Rotterdam no es habitual porque el final suele ser favorable.


Ahí es donde hacía falta la liebre, pero yo ya estaba en meta. Estaba en la línea de meta viendo pasar los segundos y mirando a lo lejos cuándo llegaría Alessandra. Reconocí su correr característico a cierta distancia y vi que no llegaría a tiempo, que por segunda vez se quedaría a escasos segundos del récord. Se me cayó el mundo a los pies y fui a abrazarla para darle ánimos, pensando que se pondría a llorar de impotencia (yo me sentía impotente en ese momento). Y me sorprendió: ella estaba contenta. Lo había dado todo y no lo había conseguido; no se puede estar desanimado cuando lo das todo. Has cumplido. Y me animó ella a mí.

Llegando al 30, el calor ya molesta bastante.

Ha sido un fin de semana muy intenso en Rotterdam y regresar sin el récord parece poco meritorio pero las condiciones en carrera no fueron las mejores. Alessandra es la primera que sabe que el récord lo tiene en sus piernas y todos los demás confiamos en ella. Yo no dejo de pensar en cuándo será la próxima oportunidad y, esta vez sí, lo prepararé a conciencia: llegaré con ella a meta.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Llega el día

Este domingo 17 de marzo se celebra la Zurich Marató de Barcelona. Por la mañana he asistido a la presentación de la carrera delante de los medios en el Museu Olímpic de Barcelona. Allí estaban también Jaume Leiva y Pablo Villalobos, el primero está a punto de hacer la mínima para el mundial de Moscú y el segundo le hará de liebre. 

Mi objetivo es más modesto; me encataría correr en 2h15', que supondría una mejora de tres minutos a mi marca personal. Puedo decir que llego fino a la cita y así lo atestigua la foto me que sacó Fernando al terminar la media maratón de Barcelona, al lado de mi padre.





A todos los que corráis en Barcelona este domingo, os deseo una gran carrera y a los que estéis animando... pues ¡¡quiero oíros a todos!!

PD: para la maratón me afeitaré.

martes, 26 de febrero de 2013

Charlas maratonianas, con ASICS

ASICS es el patrocinador deportivo de la Zurich Marató de Barcelona desde este 2013 (se suma a la enorme lista de maratones que ya patrocinaba hasta ahora como Nueva York, Tokio, París, Hamburgo, etc.) y una de sus tareas es darla a conocer a todos los atletas. 


A mí me toca colaborar como atleta patrocinado por ASICS y mis deberes para los próximos días son estar en la tienda Runner's World de Barcelona el próximo miércoles 27 a las 19:30 y en la tienda Ríos Running de Mataró el próximo jueves 28 a la misma hora. (Aquí tenéis una noticia que salió en El Economista, aunque la fecha de Mataró se ha cambiado).

La idea de estas charlas es explicar cómo preparo la maratón (en especial la de Barcelona), qué entrenamientos me gusta hacer los días previos, qué material llevaré para competir, qué como y todo lo que los asistentes se atrevan a preguntar. Después de contestar todas las preguntas (o todas las que sepa contestar, que en esto del entrenamiento no hay respuestas para todo), nos iremos a trotar un poco por los alrededores de la tienda. Es decir, ¡¡hay que venir preparados para salir a correr!!

Más adelante, en la feria de la maratón, me encontraréis el viernes 15 de marzo por la tarde en el stand de ASICS, el sábado 16 a mediodía en el stand de Compressport y también en el de Zamst, aunque todavía no sé a qué hora.