lunes, 9 de febrero de 2009

Encuentros

Ayer os decia que Eldoret no es exactamente como me esperaba; como muchas cosas en esta vida, la paciencia es un grado. Despues de escribir la entrada me fui de visita a Iten. A la entrada del pueblo se encuentra el High Altitude Trainings Center, aunque no recibe vistas el domingo. Pero que mas se puede pedir si al estar en la puerta hablando con el personal de seguridad llega un coche y de el se baja Moses Tanui??? Solo puedo decir que me pillo a contrapie y en ese momento no recordaba de el sus mayores exitos; sabia que habia sido muy bueno, pero en una epoca en la que yo no seguia el atletismo.

Ahora, despues de mirar la wiki, le habria abordado a preguntas: que paso con Gebre en Stutgart, o en Barcelona, o que se siente al ser el primer hombre que bajo de la hora en media maraton... Pero no tenia todo esto en mi cabeza. Solo pude saludarle y seguir adelante.

Y mas adelante, despues de que un keniano nos acompanyara por Iten (le pregunte si corria y me dijo que tenia 2h13 en maraton), vimos un edificio verde con un rotulo que lo titulaba como farmacia. Mi cicerone particular, Peter Njenga, me dijo que este edificio es propiedad de los padres de Shaheen (antiguamente, Cherono). Pero la visita no acaba aqui.

Al final del pueblo existe un mirador sobre el Valle del Rift que te deja sin habla. La vista se pierde en la distancia, confundiendo algunas nubes con el cielo y la tierra; pero mas cerca se intuye un camino. Este camino es el que suelen recorrer los atletas en sentido ascendente, animados por un entrenador desde una pick-up, pocos dias antes de volar hacia Europa en busca de victorias. Es el tipico entrenamiento que le demuestra a uno si esta preparado para rendir al maximo.

Y se acabo la visita, y esta manyana volvi a la rutina de salir a correr con el alba. No se si sera la altitud o la emocion, pero me he encontrado rodando a 3'30" a mas de 2000m de altitud. A esta velocidad, es normal que no este seguro si uno de los atletas con los que me he cruzado sea Viktor Rothlin.

domingo, 8 de febrero de 2009

Eldoret



Siete horas de autobus entre Nairobi y Eldoret, mas todas las horas que he estado antes pensando en lo que me encontaria al llegar al paraiso de los corredores, se convierten en un jarron de agua fria nada mas llegar. Eldoret es una ciudad de cerca de un millon de habitantes, con las calles sin asfaltar y llenas de socabones, con riachuelos de algo que no es agua haciendo imposible andar en linea recta e incluso respirar... Eldoret se ha esfumado o yo cometi el error de construirme castillos en el aire.


Ciertamente me lleve una gran decepcion cuando llegue a Eldoret. Por ningun lado asomaban los kalenjis o los kikuyus; por ningun lado se veian zapatillas de deporte. Solo el estadio de Kipchoge podia entenderse como un nexo de union entre Eldoret y el atletismo, pero no hay apenas gente en el. No podia creer que un viaje tan largo acabara en fracaso e hice lo que me mandaron: salir a correr con el alba por los caminos de alrededor de Eldoret.

El sabado sali a las 6:30 por el camino de la derecha de la foto. El domingo, a las 7 por otro muy distinto. Eldoret tendra un millon de habitantes, pero corriendo en cualquier direccion algo mas de 5 minutos apareces en medio de la nada, recorriendo caminos polvorosos rojizos, apenas jalonados por arboles y con la unica distraccion de alguna granja cada varios minutos. El Eldoret que todos hemos sonyado existe, pero no esta en la ciudad; hay que salir a buscarlo, y cualquiera que sea el camino que escojas te cruzaras con corredores anonimos que se despiertan dando zancadas, normalmente solos aunque a veces en pareja. Y si no desfalleces en la busqueda, acabaras encontrando un peloton que va perdiendo unidades a gran velocidad, porque no todo el mundo puede seguir la estela de los mejores kalenjis a las 7 de la manyana. Yo tampoco estoy preparado todavia pero espero unirme al peloton -y no descolgarme- antes de regresar a Espanya.

viernes, 6 de febrero de 2009

Kipchoge Stadium


Hoy ha sido un gran dia. Mi ciceron en Eldoret, Peter Njenga, me ha ensenyado esta manyana el estadio de Kipchoge Keino. Habia varios atletas corriendo (los de la foto) y cuatro haciendo series; no llevaba el crono encima pero creo que uno de ellos ha hecho un 600 a menos de 1'30". El caso es que ya empezaba a notar un tembleque en las piernas, pero he tenido que esperar.


Peter me llevado luego por unos caminos polvorosos por los que puedo correr por la manyana (muy por la manyana) y es posible que coincida con atletas autoctonos. El problema es que no creo que lleve la camara encima para inmortalizar el momento.


Despues de toda esta vuelta a pie, he vuelto a casa para comer y tumbarme un rato. Por la tarde, poco despues de las 3, he aparecido de nuevo en el Kipchoge Stadium. Su arcilla rojiza me estaba esperando; solo ella, porque a esa hora estabamos solos. Y he corrido en esa pista algo mas de 10kms (41 minutos), dando gracias a Dios de que las nubes me dieran una tregua con el sol.


Llevaba 5 dias sin correr y hacerlo de nuevo en una pista que ha recibido las pisadas de los mejores corredores del mundo es todo un honor; aunque en acto solo era dar vueltas en el mismo anillo y la sequedad del ambiente me hacia maldecir no poder tomar agua de la fuente que hay en el estadio, los 40 minutos se me han pasado muy rapido. Manyana saldre por el camino que antes he empezado a andar y espero hacer 60 o 70 minutos, mientras el sol empieza a asomar y el aire matutino refresca la boca y el cuerpo. Luego, a las 10 de la manyana tengo una reunion de voluntarios en la ONG y el domingo me acercaran a Iten, donde esta el Lornah Kamp.

jueves, 5 de febrero de 2009

En autobus hasta Eldoret

Ya me avisaron de que la carretera estaba en obras, pero no me esperaba esto: los 300kms de Nairobi a Eldoret se han convertido en un maravilloso viaje de 7 horas, con una parada de 20 minutos en Nakuru.


Todo ha empezado en Nairobi, a las 8:30 de la manyana, cuando los mochileros tenian problemas para meter todas las maletas en el maletero del autobus. Luego, todos arriba y a ocupar los pasillos con cajas, porque la companyia EasyCoach (con la que viajaba) transporta personas y paquetes, tantos como quepan en el pasillo.


Al cabo de tres horas de carretera comoda y hasta con lineas, hemos llegada a Nakuru. Parada tecnica y estirada de piernas, porque lo proxim iba a ser tremendo. La carretera ha perdido el asfalto por momentos y, la velocidad maxima permitida de 80kms/h se ha convertido en una utopia: ibamos a 40 y, si teniamos cualquier pequenya subida, a menos de 20. Pero puedo afirmar que hemos tenido suerte: la primera marcha de este autobus ha tirado muchos kms y el embrague tiene que estar recalentado incluso a esta hora. Otros no han tenido tanta suerte, pues hemos adelantado a un autobus parado en la cuneta por problemas tecnicos y un camion que directamente, habia perdido el eje trasero unos metros atras.


Pero tambien ha habido buenas noticias: he visto cebras, antilopes y he cruzado el ecuador. Me he presentado en la ONG y el que me ha recibido, que antes hacia maratones, me ha dicho que manyana iremos al Kipchoge Keino Stadium. Que emocion; despues de la nefasta carrera del domingo en Granollers, el viernes volvere a correr un poco.


PD: el viaje tambien me ha dejado otro detalle. El companyero de viaje que tenia me ha prestado su periodico durante un rato (el Daily National) y en el he descubierto que el National Satadium de Nairobi que ayer se llamaba Nyayo (el que ayer visite), ahora se llamara Coca-Cola Stadium.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Mas Nairobi

Un dia mas en Nairobi y ya estoy empezando a hartarme. En la capital se hace muy dificil respirar, y no es por los 1700m de altitud que tiene. La polucion forma parte de la vida en esta ciudad. Ademas, asi como en Amsterdam la gente utilizaba el tranvia y las bicicletas, aqui la gente utiliza el matatu o los pies; la unica similitud que tienen Amsterdam y Nairobi es que en ambas capitales hay unos carriles paralelos a las calles (para las bicis en Holanda y para los andadores en Kenia). La gente va andando, y yo con ellos, por unas aceras de arena y pedruscos situados a ambos lados de la calzada. Y los matatus, que no son muy ecologicos, mandan bocanadas de humo negro a cualquiera que este alrededor.
Pero no es la unica cosa que sorprende. Aqui todo se hace a la antigua y un ejemplo son los andamios hechos a base de troncos para construir edificios. La impresion que dan es de desequilibrio, pero lo cierto es que delante del hostal donde yo estoy hay un edificio de 8 plantas muy avanzado. Pero por si acaso... manyana me marcho.
Manyana me espera un dia largo, porque se que cogere el autobus (easycoach) a las 8:30 de la manyana pero no tengo ni idea de cuando llegare a Eldoret. Desde Nairobi hay 310kms y se que los autobuses no pueden pasar de 80km/h, pero el problema esta mas en el estado de las carreteras y en las numerosas paradas que haremos. Estimando todos estos calculos, la hora de llegada rondara las 2 de la tarde, tiempo suficiente (espero) para instalarme y salir a trotar un rato.
Porque Nairobi no es una ciudad para correr. Wanjiru sigue desaparecido y el bosque que me queda mas cerca del hostal (Ngong Forest) dicen que es muy peligroso. Y las aceras estan tan llenas de gente andando que se hace imposible correr por ellas. Lo unico que he podido hacer hasta hoy ha sido visitar el National Stadium (desde fuera, porque no era allowed de entrar en el). Asi que empiezo a tener el gusanillo de zapatillas, pero tendre que esperar hasta llegar a Eldoret para empolvarlas.

martes, 3 de febrero de 2009

La llegada

Marta me comento que las puestas de sol en Kenia son espectaculares; todavia no he visto ninguna pero aterrizar poco antes de las 7 de la manyana en Nairobi, viendo por la ventanilla oeste como el sol va banyando las colinas, no tiene precio. Despues de largas 8 horas de vuelo, con un paisaje oscuro salpicado de estrellas que poco a poco van desapareciendo, Africa despierta a nuestra llegada con unos tonos marrones, ocres y naranajas que se funden con las nubes bajas de la manyana. A lo lejos, aunque no se ve, se intuye el lago victoria por la densidad de las nubes que lo cubren. Pero una vez en tierra, las nubes han empezado a desaparecer.

Luego todo ha sido turismo. He llegado en taxi (1200Ksh = 12E) al hostal y me he dirigido andando al centro: ya tengo numero de telefono keniano +254715819628 y he hecho las llamadas de rigor (a los que me esperan en Eldoret, a los que me han ayudado en Nairobi y a Wanjiru, que lo tenia desconectado). Antes, tambien hace falta decirlo, he mandado un mensaje a casa para que supieran que he llegado bien. Por cierto, la tarjeta SIM cuesta 100Ksh y he comprado 250Ksh de saldo (2,5E); a ver cuanto me dura!!!

Despues he ido a la Strathmore University, he comido en su cafeteria un plato combinado de arroz y ternera (me han invitado pero creo que costaba unos 2E) y de vuelta al centro de la ciudad, esta vez en Matatu, que merecera un capitulo a parte. Alli he comprado el bitllete de autobus para Eldoret (950Ksh) y me han acompanyado a las afueras de la ciudad, donde hay una escuela para ninyos muy pobres que ha recibido una ayuda de "Deporte y Desarrollo" para que los ninyos menores de 13 anyos pasen la proxima Semana Santa en Espanya para jugar un torneo de futbol.

Y ya he vuelto al hostal, me he tomado una ducha, me he acercado al cyber -que va muy lento- y son ya las 18:15 hora local (dos horas menos en Espanya). Dentro de media hora tengo la cena y creo que muy pronto cogere la almohada.

Siento no adjuntar fotos a esta primera entrada. En primer lugar, porque he estado tan atento a lo que me ensenyaban que no me daba cuenta de que deberia sacar una foto. Y en segundo lugar porque me parecia muy agresivo fotografiar a la gente y las situaciones que veia. Quiza manyana saque alguna. Lo unico que espero es que la luna salga pronto, a ella no me da verguenza fotografiarla y asi cumplire con mi objetivo de guiarme por el calendario lunar.

domingo, 1 de febrero de 2009

El prólogo

Un elemento indispensable para viajar a África es el cuaderno; yo ya tengo uno, aunque no es Moleskien pero imita su estilo: cómodo de llevar, una goma elástica para mantener las páginas cerradas y un mapa de América del s.XVII como tapas (es que no había ninguno de África).

El caso es que todo cuaderno es susceptible de tener un prólogo y el mío ya lo tiene. Hoy, después de la media maratón de Granollers (mi resultado no hace falta comentarlo) he estado hablando con Wanjiru y me ha apuntado su número de teléfono en la primera página. Él se marchaba esta tarde a Nairobi, donde entrena, y me ha dicho que cuando llegue yo le llame para ir a entrenar.

Teniendo en cuenta que éste es el prólogo de mi cuaderno de viaje, me será muy difícil mantener el listón a la misma altura; pero lo intentaré (y en el blog aparecerán algunos detalles).