El ritual de los últimos días, en cuanto a entrenamientos, no tiene mucho misterio. Se trata básicamente de llegar descansado a la competición y tan motivado como sea posible. En mi caso me gusta salir a trotar y notarme rápido y cómodo; cada día con menos kilómetros. Pero hay muchos otros detalles o manías.
Los calcetines para competir ya están preparados, no sea que los utilice hoy y por un descuido queden en el fondo del cubo de la ropa sucia. Lo mismo ocurre con el pantalón, la camiseta, los manguitos... Por si llueve un poco o hace demasiado sol, la gorra también está preparada. Y por la tarde compraré los botellines de agua -los Aquarel de Nestlé, con dibujos de los Looney Tunes en tamaño 0,33 y tapón sport, son perfectos- para prepararme los avituallamientos.
Esta mañana he repasado mi corte de pelo, he rasurado mis piernas y recortado con cuidado las uñas de los pies. Todo parece a punto para vencer la distancia de 42 kilómetros y 195 metros. El cuerpo parece a punto; la mente... también requiere un toque de atención.
Recuerdo que en diciembre de 2003, el día antes de viajar a Edimburgo para disputar el campeonato de Europa de cross junior (donde quedé 11º y fuimos terceros por selecciones), había ido al cine. Me invitaron a ver "Lágrimas del sol" (Tears of the sun): una americanada muy patriótica pero con unos paisajes y una música dignos de Oscars. Desde entonces su soundtrack es para mí lo que Gladiator para Guardiola. Su autor es Hans Zimmer que, entre muchas otras, ha compuesto las bandas sonoras de Rain Man, Paseando a miss Daisy, El rey león, Piratas del Caribe, Gladiator y El último samurái.
Escuchando esta canción no me da miedo ninguna distancia ni ningún ritmo, pero la prudencia me manda ser económico en mi correr y así planteo la carrera en tres etapas: desde el inicio hasta el kilómetro quince, el ritmo será de 3'12" a 3'15" (teniendo en cuenta que el primer 5000 es hacia arriba); a partir de entonces, el ritmo debería aumentar hasta 3'10"-3'12" otros quince kilómetros; y en la tercera etapa... ya no decido yo. Me gustaría cruzar la media maratón por debajo de 1h08'00" y notar que voy cómodo, fluido.



