
Así, en mayúsculas. Porque el pan puede ser un problema para los celíacos, pero no para los creativos.
Mi primo le regaló a mi padre el libro de 365 recetas de pan, de Anne Sheasby. Hay recetas para todos los gustos, para todos los días, para todas las fiestas y para todas las "patologías". Tiene un extenso capítulo de panes sin gluten y otro de panes en panificadora; la suma de los cuales hace la creativa selección mía de "panes sin gluten en la panificadora". Y el resultado del primer invento fue un pan de queso y pipas -en la panificadora- que en lugar de pipas tenía nueces.
No hace falta decir que está buenísimo -ya no le queda casi nada de existencia- y que en breve intentaré otra combinación: el pan de té tropical, que no entiendo por qué se llama de té tropical cuando no hay té entre los ingredientes, pero sí mucha fruta seca y orejones.
Sólo espero que los panqués de am no instiguen a mis panes al suicidio.
Mi primo le regaló a mi padre el libro de 365 recetas de pan, de Anne Sheasby. Hay recetas para todos los gustos, para todos los días, para todas las fiestas y para todas las "patologías". Tiene un extenso capítulo de panes sin gluten y otro de panes en panificadora; la suma de los cuales hace la creativa selección mía de "panes sin gluten en la panificadora". Y el resultado del primer invento fue un pan de queso y pipas -en la panificadora- que en lugar de pipas tenía nueces.
No hace falta decir que está buenísimo -ya no le queda casi nada de existencia- y que en breve intentaré otra combinación: el pan de té tropical, que no entiendo por qué se llama de té tropical cuando no hay té entre los ingredientes, pero sí mucha fruta seca y orejones.
Sólo espero que los panqués de am no instiguen a mis panes al suicidio.


