martes, 15 de abril de 2014

La pista de Bekele



Kenenisa Bekele es un corredor excepcional, pero quiere ser el mejor. Ya lo es en distancias como los 5.000 y los 10.000 metros y acaba de intentarlo en la maratón, con un debut fabuloso ganando en París. Pero quiere más. Quiere ser también el mejor fuera de la pista y superar al mismísimo Haile Gebreselassie en el aspecto social y empresarial. Y no lo tiene nada fácil.

Hace muchos años, los atletas kenianos invertían sus ganancias del atletismo en cabezas de ganado. Los bancos nunca han sido un reclamo atractivo para colocar el dinero en esta parte de África; mejor ver con tus propios ojos lo que se está cociendo. Pero con el paso del tiempo, el ganado se ha transformado en ladrillo. Y lo mismo ha pasado en Etiopía. Pasear por Bole Road es algo parecido al salón de la fama de Hollywood. Casi cada edificio es propiedad de alguien importante dentro del mundo del atletismo: Haile, Bekele, Derartu Tulu y un largo etcétera.

Con Ian W. (UK) al acabar la sesión (Foto: M. Roig)

El más famoso de todos ellos es Haile, sin duda, pero Bekele le va a la zaga. No hace mucho tiempo (creo que uno o dos años) se inauguró el Kenenisa Bekele Resort, justo enfrente del Yaya Village donde me encuentro. No se puede decir que sea bonito (parece un hospital desde fuera) y me comentan que el servicio es poco eficaz, pero no lo he podido comprobar por mí mismo. Lo que sí sé es que al lado del resort (y por lo tanto muy cerca del Yaya Village) existe la pista de tartán que Bekele construyó para poder entrenar él y la gente que lo desee. Es, además, la primera pista de tartán de ámbito privado que se construye en África (la segunda es la que se inauguró hace apenas cuatro meses en Iten, Kenia, propiedad de Lornah Kiplagat).

Destrozado por 15x1000 a 2700msnm (Foto: M. Roig)

Hoy he tenido la oportunidad de correr en esta pista, de tartán blando, seis calles, abierta al viento y soleada todo el día. Y es una gozada, además de cara. Parece que los etíopes no pagan entrada (lo parece, no lo puedo afirmar) pero sí sé que los extranjeros tenemos que entrar un momento en el Kenenisa Resort y pagar el equivalente a 15 dólares (hoy, 287 birrs). Allí te dan un boleto como en el cine de hace muchos años y lo entregas al pasar la verja de la pista. Una vez dentro, ya puedes correr tanto como te apetezca, pero no cuentes con ducharte y ve previsto de papel (y puerta) si quieres usar los baños que están a medio construir (y que son del estilo squat).

Ian en pleno esfuerzo (Foto: M. Roig)

Pero, en todo caso, puedes disfrutar como yo he hecho de 15 series de mil y motivarte al saber que cada serie te ha costado un dólar y mucho esfuerzo. Todo es encontrarle el lado positivo.

lunes, 14 de abril de 2014

Entrenando en Bekoji




He estado dos días en Bekoji y he tenido ocasión de hacer dos entrenamientos en grupo y dos rodajes de descarga por la tarde.

A parte de los atletas del training camp del gobierno, la mayoría de corredores que viven en Bekoji entrenan a las órdenes del famoso “coach” de Town of Runners. Los entrenamientos son variados pero hay dos escenarios famosos per se: la pista de arcilla y el bosque de eucaliptos. Y yo tuve la suerte de entrenar en ambos.
Trotando por dentro y por fuera de la pista de Bekoji (RunInAfrica)

El método etíope es muy diferente del keniano. Aquí nadie entrena por su cuenta y todos siguen a rajatabla las órdenes del entrenador. Dentro del grupo (de cerca de 100 unidades) el entrenador divide a los atletas en grupos de 4 a 8 unidades y éstos, en fila de a uno, empiezan el calentamiento (rodar unos 15 minutos de manera progresiva).

Una hora entre los árboles de Bekoji (Foto: RunInAfrica)
El día que tocaba pista, muchos de los atletas tenían “time trial”, es decir, una especie de test o competición. Yo no estaba en este grupo pero sí en el de 1h20’ de trote progresivo por los alrededores ondulados de la pista (con mi grupo de 8 atletas). Pero yo no descubrí que tenía que correr tanto tiempo hasta que llevaba 20 minutos y estaba muerto. Me enfadé un poco porque nadie me había traducido del amárico lo que había que hacer. Yo sólo me puse detrás y aguanté hasta que no pude más. Luego seguí un poco a mi ritmo y acabé con 10x200 para convencerme de que había entrenado algo (hay que recordar que Bekoji se asienta sobre 2800 metros de altitud sobre el nivel del mar y correr ahí se hace muy difícil).

"La sombra de los eucaliptos es alargada" (Foto: RunInAfrica)
El segundo día la experiencia fue más positiva: zig-zags en el bosque de eucaliptos. El calentamiento fue idéntico y de nuevo me asignaron un grupo (ahora sólo éramos cinco) que avanzó y avanzó en perfecta fila de a uno durante exactamente una hora mientras cambiábamos de sentido a cada árbol que nos encontrábamos. Para que os hagáis una idea de lo perdido que estaba mi GPS con este entrenamiento, se creyó que en esa hora de ejercicio corriendo y girando y corriendo y girando sólo recorrí 5 kilómetros. Reconozco que no íbamos muy rápidos porque cada pocos metros (a veces menos de 3 metros) ya frenábamos y girábamos, pero ¡¡sólo 5 kilómetros…!! creo que se equivocó un poco.
Vueltas y más vueltas a los árboles (Foto: RunInAfrica)

El caso es que el bosque en sí está en pendiente y la erosión del suelo produce que muchas raíces queden por encima de la superficie. Yo no me tropecé aunque tuve varios “casis” y, en todo caso, el corredor que iba delante de mí en la fila de uno, sí se cayó una vez golpeando el suelo con toda la cara. Pero se levantó y continuó el entrenamiento (lo bueno de esta sesión es que si te descolgabas un poco podías “ahorrarte” un par de árboles y volvías a enganchar el grupo).

viernes, 11 de abril de 2014

Bekoji



A algunos todavía no os resultará familiar este nombre, pero a muchos otros sí. Y la razón de que este pueblo etíope de unos 20.000 habitantes se haya convertido en famoso de la noche a la mañana es un documental. ¿Has visto Town of Runners? Entonces conoces Bekoji. Y sus personajes.

Con Brook, al final del entreno (Foto: M. Rotich)

Brook, el adolescente que hace las veces de narrador, existe. Ya no tiene la tienda de productos básicos a la entrada del pueblo, pero está dispuesto a contarte cómo han cambiado su pueblo y su vida con la película. También existe el entrenador, al que todo el mundo llama “coach”. Y también existen las dos chicas protagonistas, pero con ellas no coincidí (aunque me dice un pajarito que quizá visitarán España dentro de unos meses).

El famoso coach de Town of Runners (Foto: M. Rotich)

Bekoji ya existía antes de la película, pero ahora está más preparado para los turistas (no mucho más, pero hay algún hotel nuevo). Nosotros nos hospedamos en el Wabe hotel, de 18 y con continuos cortes de luz y de agua. Pero estábamos en Bekoji. Hay otro hotel que es propiedad de Kenenisa Bekele y al parecer era el más famoso antes de la construcción del Wabe.

El hotel Wabe, a la entrada del pueblo (Foto: M. Rotich)

A Bekoji, los turistas llegan gracias a la película “Town of runners”. El pueblo en sí tiene poco atractivo turístico a parte del mercado que se celebra los lunes y los sábados y la nueva iglesia que está en construcción. Existe un training camp propiedad del gobierno de Etiopía en el que entrenan 26 chicos y 26 chicas de edades inferiores a 19 años y la famosa pista de atletismo de arcilla que hay que reparar cada año después de la época de lluvias. Además del bosque de eucaliptos en el que se realiza el famoso entreno de zig-zag, pero esto os lo contaré otro día.

La nueva iglesia en construcción, siguiendo las directrices de los templos etíopes (Foto: M. Rotich)

Para llegar a Bekoji desde Adis Abeba, la capital, se necesitan más de cuatro horas por culpa del éxito económico que está experimentando el país. La ciudad de Adama, a medio camino, está llena de polígonos y empresas que no han parado de crecer y así lo ha hecho el tráfico rodado. El problema es que el autopista de pago que acortará el viaje a poco más de dos horas todavía no está terminada y hay que sumarse a la caravana de camiones en la carretera de doble sentido por lo menos hasta la ciudad de Adama. A partir de ahí el tráfico es menor y la carretera está desdoblada, un tema que su vecina Kenia seguro que envidia (porque en el apartado de diferencias entre Kenia y Etiopía, la partida sobre las carreteras la gana de calle este segundo país).


miércoles, 2 de abril de 2014

Sentirse atleta de nuevo

Esta es la sensación que tengo en mi cuerpo desde el pasado sábado por la tarde. Porque corrí un 10.000 en pista en 29'58" y porque pasé el 5.000 en 14'31"

Algunos diréis que fue "la gran petada" o que no es para tanto (y ambos tenéis razón). Correr casi un minuto más lento la segunda mitad de la prueba es aflojar demasiado. Y conformarse con una marca que hacía cuando tenía 20 años, es quizá exigirse poco. Pero son los cimientos que necesito para seguir mejorando como atleta y me han levantado la moral.

A diferencia de muchos compañeros corredores, yo nunca me he lesionado. Nunca he estado en el dique seco por culpa de un dolor o de cualquier otra incapacidad, pero he estado varios años sin rendir bien. Mi cruz han sido las anemias y algunos problemas internos que no he acabado de descubrir pero que empiezan a desaparecer. Diagnosticarme la celiaquía puede haber ayudado a encontrarme mejor. No creo que tenga todo el peso de mi mejora actual pero se puede apuntar varios puntos.

El caso es que en 2007 corrí el 10.000 de Bilbao en 29'21" y desde entonces nunca más me acerqué a esa marca. Es verdad que me dediqué mucho más al asfalto y llegué a marcas de 1h04'57" (2010) en media maratón y 2h18'08" (2011) en maratón que también tienen mucho valor, pero ya estamos en 2014 y hasta hace muy poco no era capaz de correr rápido en ninguna distancia.

Mi marca en 5.000 (2010) de 14'09" también lleva tiempo sin temblar y la única vez que me acerqué un poco fue en 2012 con 14'29". Por no hablar de mis dos últimas apariciones en la Zurich Marató de Barcelona (ambas con 2h25'). 

Esta es la razón por la que me vuelvo a sentir atleta. Porque he hecho algunos cambios en mi preparación y porque espero hacer más en el futuro cercano, pero sobre todo porque parece que ya se ve un poco de luz al final del túnel. Y, aunque durante la carrera del sábado llegué a pensar que mejoraría mi marca personal, me doy por satisfecho con el resultado.

Ahora toca entrenar durante tres semanas en el Yaya Village de Etiopía (justo después de la Media Maratón de Madrid de este domingo) y al regresar estaré en la línea de salida de los 25 kms de Berlín y en la ASICS Maratón de Estocolmo. Y la moral está bien alta; vuelvo a sentirme atleta.

martes, 25 de marzo de 2014

Para llegar preparado

Antes de iniciar un viaje, y sobre todo si es un viaje a un destino tan fascinante como Etiopía, merece la pena prepararse. Comprar (o sacar de la biblioteca) una guía de viajes es una tarea casi obligada, pero no menos importante que leer libros o ver películas sobre el destino.

Recuerdo que hace años vi la película "Vete y vive" y que me impresionó mucho. Se trata de una de esas acciones humanitario-políticas que no sabes a ciencia cierta si ayudan más que entorpecen. Gracias a las descendencia de las doce tribus de Israel, 8000 etíopes tuvieron la oportunidad de emigrar hacia el país de la estrella de David. Pero no fue fácil. Creo que miraré de nuevo esta película antes de viajar.

En el tema libros, gracias a Ferran de Torres (gran regalo) me leí "Dios, el diablo y la aventura", la historia del misionero jesuita Pedro Páez que a punto estuvo de convertir la nación al catolicismo, después de pasar siete años prisionero en Yemen y de construir la primera casa (la iglesia) de dos pisos en Etiopía.

Y ahora tengo entre mis manos la primera novela de Marc Cornet (regalada por él mismo y dedicada) que se titula "Corrent cap a Bikila", una historia en 42 capítulos y 195 palabras.

Si queréis recomendarme algo más para preparar mi viaje a Etiopía que empezará dentro de menos de dos semanas, me haréis un gran favor. Y si queréis acompañarme, recordad que existe esta posibilidad y que sólo tenéis que poneros en contacto con la agencia Run In Africa.

martes, 11 de marzo de 2014

Marcathon

La cosa va de correr y de viajar. Si eres un lector habitual de este blog seguro que ya sabes que son dos de mis aficiones favoritas. Y si echo la vista atrás, descubro que el título de este blog ya apuntaba por dónde irían los tiros: carrerasdelmundo. Pues eso, que hay que ver mundo y si puede ser corriendo, mejor.

Por lo tanto, y después de varios meses con la idea en la cabeza, puedo anunciaros que ha nacido "Marcathon", una mezcla de Marc y de Marathon (con la ayuda de la agencia de viajes Tauro de Calella, claro).

Hablando con lectores del blog y con amigos en general, muchos me comentaron que les haría ilusión participar en carreras anecdóticas, como esas que hago yo. Dejarse de maratones multitudinarios y mercantilizados (aunque son experiencias que también valen mucho la pena) para correr en lugar menos frecuentados, menos habituales y con un espíritu aventurero detrás. Porque el atletismo tiene la ventaja de abrir muchas puertas. Y si no que se lo preguntes a los que han tenido la valentía (y la oportunidad) de correr la maratón de Erbil (o Irbil). Para los que no sepan donde está Erbil, aquí hay más información.

Por ahora, Erbil no está dentro de nuestros viajes propuestos, pero quizá en un futuro podamos ofrecerlo. A día de hoy tenemos dos carreras listas para el mes de mayo (los 25km de Berlín y la Maratón de Riga) y vamos añadiendo otras a la agenda como la Fjord Half Marathon, el cross Lidingöloppet y la Malta Challenge.

Pero si de verdad quieres saber de qué va este nuevo proyecto y viajar conmigo a alguna de estas carreras, sólo tienes que visitar la página web http://marcathons.blogspot.com/



PD: Por ahora sólo la tenemos publicada en catalán porque ofrecemos todos los viajes desde Barcelona, pero si necesitáis que os traduzca la información o que os busquemos un vuelo desde otros punto, sólo tenéis que decírnoslo en las vías de contacto de la web.

lunes, 3 de marzo de 2014

Entrenar en Etiopía

Quizá te has fijado que desde hace unos meses el blog tiene un nuevo patrocinador. Se llama "Run In Africa" y es una agencia de viajes especializada en viajes a Etiopía con o sin relación con el atletismo. De hecho, no sólo están en el blog si no también en mi camiseta de competir. Porque se merecen un lugar destacado.

Dentro de un mes, justo después de le ASICS Media Maratón de Madrid (6 de abril) tendré la oportunidad de ir a Etiopía a entrenar y disfrutar de uno de los destinos más mágicos de África. Puedo decir que Kenia, su eterna rival, ya me la conozco bastante bien, así que me intriga mucho ir a Etiopía y, en parte, poder comparar (aunque tengo el enemigo en casa y será difícil ser objetivo, claro).

El viaje a Etiopía durará tres semanas y media y ya sea a través de este blog, como de las redes sociales como de los medios españoles (porque me han avisado que algún periodista también pasará por allí mientras yo esté), espero poder informaros con todo tipo de detalles de cómo se entrena cada día. El "campamento base" será en el Yaya Village, a escasos kilómetros de Addis Abeba. Pero también estaré unos días en Bekoji (el famoso pueblo de Town of Runners) donde espero correr entre los árboles como han hecho desde pequeños los Bekele y las Dibaba. Y también visitaré el parque nacional de los lagos de Abijatta-Shalla.

En ese parque nacional, el próximo 17 de agosto, se celebrará el primer campeonato de Etiopía de carreras de trail, con tres distancias de 12, 21 y 42 kilómetros. Pero no será una carrera cerrada si no que se permitirá la participación de todo aquel que lo quiera y desee correr. Mi trabajo, en la visita a ese parque nacional, será correr por alguno de los circuitos y grabar con una GoPro parte del recorrido que luego podréis ver en la web de la carrera y en los eventos promocionales. La carrera se llama Ethiotrail y ya tiene las inscripciones abiertas.


Por lo tanto, ya veis que el mes de abril está cargado de buenas intenciones y, si la envidia y el tiempo os lo permiten, recordad que podéis acompañarme en este viaje. Pedid información a Run In Africa en este link y ¡¡buen viaje!!