lunes, 18 de noviembre de 2013

El trabajo de la liebre

La mayoría de mis lectores sabéis que acostumbro a hacer de liebre a Alessandra Aguilar, pero no es la única persona a la que he ayudado en su particular reto maratoniano. Ayer, en Valencia, ayudé a Marta Esteban en su nuevo asalto al maratón. Su marca personal está hecha en esa carrera (2h38'05"; 2011) pero sus últimas dos maratones terminaron en retirada (Valencia 2012 y Rotterdam 2013). Podéis leer una entrevista suya muy interesante aquí

Marta había entrenado duro y estaba confiada, pero la maratón siempre es caprichosa. Después de una previsión meteorológica asustadiza, el día amaneció perfecto para correr y eso ayudó a que fuéramos más ambiciosos de la cuenta. La idea de Marta era correr en menos de 2h36'00" y tanto Jorge Vega como yo nos pusimos a marcar el ritmo para conseguir este objetivo. La idea era pasar la media maratón entre 1h17'30 y 1h18'00", pero iríamos controlando cada 5000 para regular el ritmo entre 18'20" y 18'30". Si queréis, podéis consultar los parciales de Marta aquí para ver lo regulares que fueron.

La media maratón fue ligeramente más rápida de lo pactado (1h17'15") y se debió a un par de motivos. El día era tan bueno que no se notaba el viento en contra mientras que a veces nos empujaba por detrás sin darnos cuenta. Sinceramente, sin esforzarnos de más conseguíamos ir por debajo del ritmo objetivo. El segundo motivo era que formábamos un grupo muy numeroso con otros muchos corredores y nos dejamos llevar. Yo no estaba todo el rato liderando la comitiva, así que me ponía dentro del pelotón y pasaban los kilómetros a 3'38" o 3'40" (mientras que nuestro ritmo objetivo era de 3'40"-3'42").

Un momento de la carrera, alrededor de la media (Foto: Jesús Amigo)

En circunstancias como estas, la decisión de permanecer allí o aflojar para no pasarnos de ritmo es muy difícil de tomar. Aunque sabía que era un poco arriesgado, decidí permanecer en ese ritmo y llevar algo de renta para el final de la carrera. ¿Fue una decisión acertada? Es muy difícil de saber, pero Marta lo pasó muy mal al final.

Siempre se dice que la verdadera maratón empieza en el kilómetro 30 pero ¿qué haces si la tuya empieza antes? A Marta le costó mantener el ritmo a partir del 27 o 28. La barriga le molestaba y los pies le ardían. Visto el panorama, pensé que se retiraría pero aguantó. Aguantó como una jabata, paso a paso y kilómetro a kilómetro. Iba más lenta, es verdad, pero mantuvo la compostura y llegó a meta con 2h40'56", octava clasificada y segunda de las españolas. Y cayó al suelo. No podía dar un paso más.


Imagen de televisión de la llegada a meta de Marta

Se quedó lejos del objetivo que tenía y tampoco mejoró su marca personal pero terminó la maratón después de retirarse en los dos últimos intentos. Como liebre, te quedar con un sabor agridulce porque no sabes si has colaborado en el fracaso (fracaso por no haber conseguido el objetivo inicial). ¿Qué habría pasado si la media la hubiéramos pasado en 1h18'00"? Preguntas como esta te asaltan mil veces.

Pero Marta acabó contenta y me dijo que si yo no hubiera estado ahí, dando pasos con ella hasta el final, se habría retirado de nuevo. Y esto le alegra a uno el día. Y Marta ya piensa en la siguiente y en intentar otra vez mejorar su marca personal. Desde aquí, muchos ánimos y a seguir confiando en tus posibilidades.

Felicidades por tu carrera y tu lucha.

5 comentarios:

RA dijo...

Ha estado bien y la marca es cojonuda. Es bueno pensar que se podría hacer mejor, eso nos da ferzas para buscar la siguiente.

Marta dijo...

Marc, tanto Jorge Vega (no Javi, error lógico porque Javi también estaba en el grupo como liebre de Tamara) lo hicisteis perfecto, no tengo ninguna queja y sé que sin vosotros hasta el 30 donde se quedó Jorge ni ya sola ante el peligor contigo hasta el 42, no lo habría logrado. No sabemos nadie, ni nunca sabremos qué habría pasado con la media en 1h18', pero de lo que estoy segura es que si no llegas animarme como lo hiciste me habría retirado. Los dolores eran insoportables pero una atleta no se puede retirar por segunda vez (en abril en Rotterdam 2013 me paré en el 28, en el 2012 no pude tomar la salida por lesión...), la cabeza centrifuga, son muchísimos meses de ilusiones y preparación y gracias a ti, aunque no fuera la marca soñada, terminé con un tiempo digno, pero ganas de seguir intentándolo. Alessandra me habló maravillas de ti, pero es que tiene toda la razón. Que sepas que intentré contar contigo para mi próximo objetivo. Gracias por todo.

Chema Cobarde dijo...

Impresionante trabajo Marc. Quién sabe... quizá es más difícil esto que correr más rápido, o que buscar tu propia marca personal. Lo que sí está claro es que, primero, es de una profesionalidad absoluta, y segundo, de un atleta de una calidad deportiva y humana inmensa. No hay más que leer el mensaje de Marta.

Enhorabuena a los dos. Toda mi admiración y respeto.

www.soy-cobarde.blogspot.com.es

Jesús Francisco Aguilera Moreno dijo...

De nuevo impresionante trabajo el de Marc. Felicitaciones. No salió, pues no salió, es lo que tiene de ingrato esta especialidad. De "caídas" así se suele aprender mucho y ayudan a saber cómo reponerse ante futuros enfrentamientos con la distancia y las adversidades. Todo mi apoyo y mi admiración hacia Marta, hacia ti y hacia todos los que hacéis que este deporte sea lo especial que es.

Un abrazo.
P.D. Muchas gracias por enlazar la entrevista que le hice a Marta en Mis Atletas y, por supuesto, por opinar que es interesante.

Otro abrazo

Ahh, sigo debiéndote una

Marc Roig Tió dijo...

RA, tal y como dices, la marca es cojonuda. Lástima que no sea más cojonuda, jeje.

Marta, gracias por las correcciones. El nombre de Jorge se me traspapeló y ya lo he cambiado. En cuanto a Valencia 2012, no sabía que no habías salido. Gracias por decírmelo. Y ahora... ánimos con la recuperación y a por la siguiente. Iremos hablando, que nos quedan muchas maratones juntas, sin duda.

Gracias Chema. Se intenta ayudar siempre que se puede.

Jesús, estoy disponible para que me entrevistes cuando quieras, ¿ok? Gracias por el comentario.