lunes, 23 de junio de 2008

Preposiciones: lección 1

Pamplona, 15 de junio de 2008. Mediodía.

Una cosa es dar vueltas en bici por la plaza del Castillo y otra, dar vueltas en bici en la plaza del Castillo. Dejo vídeo para aclarar dudas.



Quizá éste fue el entrenamiento invisible de bici que me faltó para rendir más en los duatlones. ¿Quién necesita carreteras para entrenar la bici?

viernes, 20 de junio de 2008

Bajo el agua

Leo consternado en el periódico que este fin de semana se celebra, en Sabadell, el campeonato de España de Hockey subacuático. Desconocía totalmente este deporte y, al parecer, tiene hasta campeonato de España.


Googleando un poco, uno descubre que este curioso deporte nació hace más de 50 años y que recientemente se disputó en Turquía el campeonato de Europa. En categoría femenina España consiguió la medalla de plata mientras que en la masculina, sólo pudo ser cuarta. Más información en su la página web de la federación española de actividades subacuáticas.

Y puestos a descubrir deportes raros y extravagantes, también existe el campeonato del Mundo de planchado extremo: el "Extreme ironing" que no consiste en otra cosa que planchar de la manera más original posible pero sin perder calidad en el trabajo. Existen 5 categorías: Freestyle, Urban, Rocky, Forest y Agua. Las fotos no dejan de ser asombrosas pero... ¿quedarán las camisas sin arrugas?





La página web de tan curioso deporte está aquí.

martes, 17 de junio de 2008

El monte del Perdón

Pasar unos días fuera de casa siempre implica aventuras a la hora de correr. Tengo que cumplir con los entrenamientos que me han mandado y, a poder ser, descubrir nuevos horizontes. Cuando se trata simplemente de salir a correr (un rodaje) no hay gran dificultad: se escoge un camino, se sigue y, evitando perderse, se regresa. Pero las series son más complicadas.

Este fin de semana estuve en Zizur Mayor (Pamplona) y el sábado tocaba un rodaje progresivo. Escogí, por consejo de mi hermana, la carretera que va a Galar. Los kilómetros estaban marcados y el tráfico era inexistente, pero el trazado dibujaba unos toboganes que cuando tocaba ir lento iba rápido y cuando era momento de apretar me encontraba frente a un muro. Mal que bien hice lo mandado y guardé algo de fuerzas y ganas para el rodaje del domingo.

El domingo el consejo fue mejor. Teniendo que hacer un rodaje de 90 minutos, los vecinos de mi hermana me recomendaron seguir "El Camino". Y acertaron.

Desde Zizur Menor, al ladito del Mayor, se puede uno incorporar al Camino de Santiago. El trazado combina partes estrechas y resvaladizas con otras muy anchas y rebozadas de piedras grandes. Pero todo ello es grandioso por lo que significa: un caminito señalizado desde muchos puntos de Europa hasta Santiago.

Por un momento sentí la tentación de no regresar hacia atrás y peregrinar, aunque los 600kms o más que me separaban del destino me mandaron recapacitar. Estaba en el "Monte del Perdón", un pequeño alto que ofrece una vista espléndida sobre Navarra a través de las estatuas de peregrinos que se dirigen a Santiago. Siento de veras que la foto no sea mía y que no refleje todo lo que contemplé desde allá arriba. Creo que debería conseguir una mini cámara para ilustraros con las maravillas que uno descubre corriendo.



jueves, 12 de junio de 2008

Un sello


No todas las curiosidades que se explican en el libro de Filípides era vikingo me parecieron desacertadas. Hubo una que me agradó mucho: los sellos de Aland.

Aland es un archipiélago de más de 6000 islas en las que habitan unos 26000 fineses que parecen suecos. La lengua oficial de las islas es el sueco, mientras que el finés se estudia en las escuelas como lengua extranjera. Pero los habitantes tienen pasaporte de Finlandia.

Muchas características hacen de las Aland un territorio a caballo entre 2 países, aunando rasgos de ambas y con algunos de propios. Mientras que el idioma pertenece al país más próximo (Suecia), la moneda -euros- corresponde al fiscal (Finlandia) y los sellos, autóctonos.

Los sellos, una rareza para las coleccionistas y un ingreso para los locales, homenajearon en 2002 a la estrella local: Jane Holmén. Holmén, con quien coincidí en Rotterdam este año, se dio a conocer al mundo del atletismo una lluviosa mañana de agosto, en Munich. A punto de cumplir los 25 años, se presentó al campeonato de Europa con una marca personal de 2h16'24", la única que había hecho antes.

La carrera empezó tranquila y la lluvia apaciguó las ganas de correr de algunos. Ni corto ni perezoso, Holmén se escapó en solitario y la gente no le hizo caso: era un novato. Pero fue sacando metros y segundos y cuando quisieron darle caza ya fue imposible. Mejorando en más de 4 minutos su marca personal, acababa de proclamarse campeón de Europa. Y en su tierra le homenajearon con un sello conmemorativo.

Ahora ya no vive en las islas (ni en Finlandia) sino en Uppsala, Suecia. En esta ciudad estudió y, recientemente, ha defendido su tesis doctoral: Den politiska läroboken: Bilden av USA och Sovjetunionen i norska, svenska och finländska läroböcker under Kalla kriget [los países escandinavos y la Guerra Fría].

Aunque sólo sea para conseguir un sello, creo que me gustaría visitar las islas Aland. Y por si alguno está interesado en el periplo de correr allí (y traerme un sello), aquí dejo el link de la próxima maratón de Aland, del 26 de octubre, donde también hay carrera de 10km y media maratón.


martes, 10 de junio de 2008

Filípides era vikingo


Siguiendo un consejo de Ander, mi padre me regaló el libro de Jorge González de Matauco titulado Filípides era vikingo. El autor, un abogado vasco al que le gusta correr, se embarca en la aventura de correr los maratones más inverosímiles de por el norte. El denominador común de estos maratones es que se celebren en territorios donde los vikingos moraron durante algún tiempo. A saber:
  • maratón de Spitsbergen (Islas Svalbard)
  • maratón de la Isla de Man
  • maratón del Círculo Polar Ártico (Groenlandia)
  • media maratón de Alderney (Islas del Canal)
  • maratón de Aland (Islas Aland)
  • maratón de Myvatn (Islandia)
  • maratón de Torshavn (Islas Feroe)
La aventura no tiene desperdicio e incluso provoca envidia. Las carreras, totalmente populares, reúnen únicamente a gente local y para ellos resulta gracioso que un español llegue hasta esas latitudes sólo para correr una maratón. Pero no todo resulta así de bueno.

El escrito está lleno de moralinas y, dados los estudios de derecho que tiene el autor, los continuos párrafos sobre derecho y demás datos de los territorios que visita acaban por hacerse pesados. La literatura de viajes tiene este inconveniente: lo que al autor puede parecerle importante o curioso, al lector puede resultarle superfluo e incluso aburido. Es difícil encontrar el equilibrio entre revelar datos y resultar entretenido; hay que buscar la manera de causarle interés al lector con algo que aparentemente es trivial. Y no todo el mundo lo consigue.

Si se me permite una comparación, os diré que Los sótanos del Mundo cumple con creces lo que la literatura de viajes necesita: abrumar al lector con datos, historias, curiosidades e incluso vivencias personales y no hacerse pesado en ningún momento.

Aunque los relatos sobre las maratones que se incluyen en Filípides era vikingo resultan entretenidos, el balance final es de un libro pesado y aburrido que no pasa de ser anecdótico.


viernes, 6 de junio de 2008

Yo, reportero


Lunes, 26 de mayo, a las 7 de la tarde. Suena el teléfono:

-Hola Marc, soy Depa. ¿Dónde andas?

-Estoy en Roma, paseando al ladito del Coliseo.

-¿En Roma? ¿No te fuiste a Grecia?

-Sí, pero a la vuelta teníamos 5 horas de escala en Roma y hemos decidido ir a la ciudad.

-Vaya, qué bien. Te llamaba para pedirte un favor. Quiero que me escribas un artículo sobre la media maratón de Goteborg para la revista Runner's World. ¿Puedes hacerlo?

-Por supesto. ¿Para cuándo lo quieres?

-Como muy tarde, para el miércoles por la noche.

Menuda faena. Yo todavía en Roma, contemplando el arco de Constantino por el que Abebe Bikila se coronó campeón olímpico cruzándolo descalzo y ya estaba pensando en llegar a casa y sentarme frente al ordenador para plasmar lo que sentí cuando corrí en Suecia la semana anterior.

El martes por la mañana me puse manos a la obra. La inexperiencia hizo que el artículo quedara un poco mal y no pasara el corte de mi hermana mayor: al baúl de los escritos no válidos.

El miércoles por la mañana, el segundo intento. Quedó algo mejor, con un enfoque totalmente distinto al precedente, y lo mandé a la revista. Ellos se encargaron de maquetarlo y darle algún toque personal. Lo que para mí fueron 60 líneas de word, se han convertido en 4 páginas de revista, merced a las fotos y demás cuadros que contiene el artículo. Incluso hay uno referente a mí (sobre el autor) que anuncia que en octubre haré una maratón para pulverizar las 2h25' que tengo de marca personal.

Espero que compréis la revista y, ya en el blog o por mail, me mandéis vuestra opinión para que en el futuro pueda hacerlo mejor.

martes, 3 de junio de 2008

El diluvio


El domingo, a las 9 de la mañana y bajo un diluvio que asustó a más de uno, se dió la salida a la VI cursa de Pineda de Mar, sobre 10kms. Las calles de Pineda, como en la mayoría de pueblos del Maresme, están orientadas hacia el mar. Si llueve un poco, no pasa nada; pero si llueve un mucho, cada calle se convierte en una riera. Y así fue.

Desde la primera curva, mis zapatillas sufrieron la anti-sequía de Catalunya. A cada paso se escuchaba "plof-plof". No me disgusta correr con algo de lluvia, pero todo tiene un límite. Aunque puedo decir que acabé por acostumbrarme y, como sólo eran 10kms, pronto se acabó.

La marca (30'51") no es una maravilla pero estoy contento con ella. Desde el principio nos escapamos los 3 primeros y hasta el Km. 8 no se empezó a decidir nada. Apreté para marcar ese parcial en 2'50" y el último en 2'53", aventajando a Enrique Luque en sólo 1 segundo. Todo lo que no corrimos hasta entonces lo hicimos en los últimos 2000m. Y tan destrozados llegamos a la recta de meta que casi ninguno de los dos podía cambiar. Fue un final muy bonito.

En meta, como tiene que ser, nos dieron un bocadillo de butifarra (aunque demasiado pan para tan poca butifarra, sin duda). Pero no hubo mejor manera de empezar el domingo: carrerita de 10kms, pan con butifarra y los 300€ que me dieron por ganar. Después de los viajecitos a París, Göteborg y Grecia, se agradece participar en una carrera que está a 15 minutos de casa.

Los resultados de la carrera los podéis encotrar aquí.

La foto corresponde a la recta de meta. No hace falta aclarar que estaba lloviendo.