viernes, 7 de marzo de 2008

100 años de maratón olímpica

Hace ya varios años que los Reyes Magos me trajeron el libro de 100 años de maratón olímpica, de 1896 a 1996. Lo leí entonces y lo he releído ahora, desde la victoria de Spiridon Louis en Atenas hasta el cuarto puesto de Martín Fiz en Atlanta, con victoria de Josia Thugwane.

El libro, un buen trabajo de recopilación histórica, narra incotables anécdotas relacionadas con la maratón: por qué 42,195kms, cómo fueron los primeros años, cuándo empezó la maratón para mujeres, quién se hizo famoso ganando y quién se hizo famoso por no ganar...

Un ejemplo fue Dorando Pietri, pastelero italiano, que necesitó más de 9 minutos para recorrer los últimos 325 metros de la maratón de los JJ.OO. de Londres 1908. Un golpe de calor le dejó KO al entrar en el estadio y, ante tal acontecimiento, los jueces le arroparon y ayudaron a llegar a meta. Fue el primero en cruzarla, pero fue descalificado. Y la Reina de Inglaterra se entristeció tanto que le regaló una copa de plata en compensación.

También resulta interesante comparar las condiciones en las que se disputaron las maratones, desde las que se hacían a mediodía, hasta la nocturna de Roma 1960. Las que fueron a nivel del mar y la que se celebró en México.

La lectura resulta amena y muy entretenida; en algunos capítulos, incluso decepciona terminar el relato. Se descubren nuevos héroes parcialmente olvidados y se rememoran las epopeyas de los primeros maratonianos.

5 comentarios:

del porvenir dijo...

Que casualidad que yo se lo eché por Reyes a mi padre, la afición viene de familia.

Marc Roig Tió dijo...

Seguro que acertaste, Porvenir. Además, si el aficionado al atletismo ya cuenta algunos años, disfrutará rememorando carreras como la de Roma.

del porvenir dijo...

Figurate

Dumuro dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Marc Roig Tió dijo...

Después de que me aparecieran dos comentarios SPAM en el blog, he decidido habilitar la "palabra de confirmación". Espero que no os sea muy molesto y que os animéis a comentar los que todavía no lo habéis hecho y que sigáis los que tenéis por costumbre hacerlo.