jueves, 3 de septiembre de 2009

Un país con nombre de postre

Después de seis semanas en la misma ciudad, Zaragoza, ha llegado el momento de volver a la vida nómada. Sin pasar un día entero en casa, el sábado por la tarde subiré a un avión en el aeropuerto de Barcelona. Aterriza en Sofía (Bulgaria) a las 22:40, pasaré una noche en el Youth Hostel (14€ con desayuno, Wi-Fi y sábanas incluidos) y el domingo viajaré en autobús hasta Macedonia.

El viaje, que tendrá varios capítulos, empezó por una carrera que se celebra el martes 8 de septiembre en Ohrid, Macedonia. Se conmemora la independencia de Macedonia de la antigua Yugoslavia -que votó el 95% de la población en 1991- y con este motivo se disputa una carrera sobre 30km. Nunca he corrido una distancia así (no me suena que exista en España alguna carrera de 30km) y además al ganador le dan 1000€, por no hablar de que Ohrid es una ciudad patrimonio de la Unesco y que todo el circuito transcurre alrededor de un lago cristalino y entre iglesias centenarias y hasta milenarias que han proporcionado a la ciudad el calificativo de “La Jerusalén de Macedonia”.


El miércoles, el día después de la carrera, espero viajar hasta Skopje, la capital de Macedonia, y gastar el primer viaje de los cinco que permite el interraíl corto viajando por la noche hasta Novi Sad (Serbia). No soy muy aficionado a visitar las capitales, me parecen más interesantes las ciudades secundarias; menos turísticas. Además, ese tren llega a Belgrado antes de las 6 de la mañana y prefiero bajarme unas horas más tarde en Novi Sad. Allí pasaré el jueves, en una ciudad que sufrió mucho por la guerra de Kosovo y que perdió sus tres puentes sobre el Danubio con los bombardeos de la OTAN.

Por la noche gastaré otro viaje: de Novi Sad a Praga, haciendo transbordo en Budapest (sobre las 5:30 de la mañana) y llegando a la capital checa pasado el mediodía. Es el segundo objetivo del “mini interraíl con zapatillas” ya que el sábado participaré en los 10km de Praga. Aquí el nivel será mucho mayor que en Ohrid -no creo que gane ningún premio-, pero como el mundo es un pañuelo me encontraré con el australiano de la caravana y gozaré de la caridad de los organizadores que nos ofrecen dos noches en el hotel Hilton. Suponiendo que nunca más iré a un hotel de esta cadena, el desvío me parece justificado. Pero me asalta una duda: el domingo tengo que subir de nuevo al tren, a las 8:40 de la mañana, y me pregunto si es mejor aprovechar el Hilton al máximo y acostarme en cuanto acabe la carrera o por querer tomar una cervezas en la República Checa desaprovecho unos minutos en los colchones más caros que he dormido nunca.

Tendré horas para pensarlo porque desde Praga cruzaré medio continente hasta París (parando en Frankfurt y otras estaciones) para transbordar al tren nocturno París-Cerbère, un gran conocido ya. Todo ello para cumplir con la visita al médico del lunes 14. Espero que mis intestinos lleguen en buena forma, pues me tocan más pruebas del aparato digestivo.

8 comentarios:

Furacán dijo...

Sobre esa distancia me suena que hace ya algunos años se disputaba una carrera Oviedo-Gijón o algo así, no recuerdo bien.
Ánimo y mucha suerte, que disfrutes del viaje!

gargar dijo...

vaya viajes que te marcas!!! da una envidia sana exagerada jeje... y esta vez lo haces solo o acompañado??

Un saludo

Sergio dijo...

Ánimo, esperamos tus crónicas.
Respecto a lo del médico, si hicieras el viaje al revés te iría mejor; empezar con un frankfurt y terminar con una macedonia.

mòmo dijo...

En cuanto a tu duda en Praga, mi recomendación es que dejes de dudar: no he probado mejor cerveza que la tostada de Praga. O, ya que no soy una gourmet cervecera: nunca he disfrutado tanto de una cerveza como en Praga. A ver si me traes una, por cierto.

desdaqui dijo...

Per si et fa gràcia (tot i que suposo que és molt diferent): http://robertmuntanya.blogspot.com

Marc Roig Tió dijo...

Miraré lo de Oviedo-Gijón, Furacán. Creo que 30km es una distancia por explotar, una escalón previo para los debutantes en maratón y un test de calidad para los que ya llevan varias en las piernas.

Gargar, este viaje lo he montado solo porque ha sido mucho más precipitado que el anterior. Además, los países a visitar son buenos desconocidos y no sé hasta que punto me atrevería a animar a gente para venir. Lo que sí sé es que el año que viene se puede repetir, haha.

No es mala idea, Sergio. Por si acaso, entraré en una tienda de souvenirs a comprar Macedonia para llevar.

Buen consejo, Mòmo (excepto la última línea). Ten en cuenta que debo llegar al médico en ayunas desde el día anterior y no veo muy fácil que desde Frankfurt -más o menos- hasta Sant Pol transporte cerveza y llegue dentro de la botella. Ya veremos.

Ferran, bona recomenació. No sóc d'ultra trails però segur que ha de ser una carrera impressionant.

David Álvarez dijo...

Sin dudarlo, deja el Hilton y vete a por las cervezas, y a por la noche en el puente Carlos y... muchas cosas.

Marc Roig Tió dijo...

Entre todos me estáis convenciendo, haha. Y David, a ver si también podemos tomar alguna juntos algún día.