Teneros desinformados durante tantas horas no ha sido mi intención. El ritmo del viaje ha pasado a la quinta velocidad y ni tiempo he tenido para encontrar wi-fi, corriente eléctrica y seguridad para escribir. Entre Skopje y Praga hay 1300kms (más o menos); el plan inicial era viajar de Skopje hasta Novi Sad, pasar allí el día y coger de nuevo un tren nocturno hasta Budapest y luego Praga. Pero lo cambié.
Serbia me llamó poco la atención y se me hacía muy largo esperar un día entero en Novi Sad para enlazar dos trenes nocturnos. Decidí llegar hasta Budapest, buscar alojamiento y por la mañana llegar hasta Praga, con menos sueño encima. Y dicho y hecho. Llegué a la capital húngara sobre las siete de la tarde, compré un poco de pasta en el súper para cenar (y una cerveza de medio litro) y dormí en el hostel que me recomendaron en la estación de tren.
Por la mañana he corrido al lado del Danubio antes de subir al EuroCity 170 que une Budapest con Berlín, pasando por Bratislava, Brno, Praga y Dresden. Y al llegar a mi parada, me esperaba una señora con mi nombre muy bien escrito en una hoja de papel para llevarme en coche (un Passat) hasta el Hilton.
Me gustaría adjuntar una foto mía, en pantalón corto y una mochila de la que cuelgan las zapatillas de competir haciendo el check-in en la recepción del Hilton, pero las pilas de la cámara se han agotado. Lo que sí os diré es que el Hilton no es nada del otro mundo; lo único que me ha llamado la atención es que se puede subir el volumen de la tele desde la ducha, con un interruptor que hay en la pared. Aparte de esto, nada. Incluso el wi-fi es de pago (estoy en una calle oscura pasando frío y con miedo a que me roben el portátil mientras os escribo esta entrada). Si no fuera porque están las comidas incluídas y alguien te hace la cama, casi es lo mismo que vivir en un albergue, pero compartiendo la habitación con sólo otra persona.
Espero, sin embargo, publicar otra entrada mañana en la que veáis un poco de Hilton y luego, a eso de las 20:30, acordaros que estaré haciendo turismo por el centro de Praga a unos 20km/h.

