domingo, 7 de junio de 2009

Elegir la foto

El viernes pasado se celebró en el estadio Kipchoge Keino de Eldoret (Kenia) el campeonato nacional de secundaria. Aunque la pista es de arcilla y se eleva más de 2000 metros sobre el nivel del mar, los escolares demostraron que sus genes y sus ganas de entrenar tienen como resultado unas marcas estratosféricas.

Peter Kisorio, el hermano de Matthew Kisorio, ganó el 10.000 en 29'37"; Nelly Chebet, quinta en Amman, ganó el 5000 con 16'30"; David Mutinda hizo 1'51"7 en su serie de 800 mientras que Margaret Muthoni venció la suya con 2'10"1; la campeona júnior de África de 3000 obstáculos Elizabeth Mueni se reafirmó con 10'30"... y así durante el resto del fin de semana. Pero lo que llama la atención de la noticia publicada en el Daily Nation no son los resultados sino la foto que encabeza el escrito:


El de más a la derecha es Duncan Silindwa y quedó primero en los 10km marcha con un tiempo de 47'07". En España estaría el 4º del ránking júnior del año, a menos de un minuto de la marca que realizó Iván Pajuelo (46'29") en Castellón. Y la pregunta es: ¿marcharía descalzo como el resto de los participantes? Se sabe que muchos atletas africanos corren descalzos pero es la primera vez que veo a marchadores sin zapatillas y, sinceramente, no puedo evitar hacer una mueca de dolor.


miércoles, 3 de junio de 2009

¿Me ayudáis?


He terminado el primer curso del máster de terapia manual ortopédica y en agosto haré el segundo curso. Al terminar, es posible que coja una beca Leonardo para hacer prácticas con uno de los profesores del máster y me vaya seis meses a Helsinki pero... ¿qué hago en junio y julio?

Desde que dejé de trabajar en Navidades (y exceptuando el viaje a Kenia), me he centrado en entrenar y perder el tiempo. La primera de las ocupaciones no me ha dado buenos resultados: no me he clasificado para la universiada y ni siquiera me he acercado a mis marcas personales. La segunda... harto estoy de que exista.

Pero espero remediarlo y lo que me preocupa es que no sé por qué plan decidirme. ¿Me ayudáis a decidirlo? Ahora os los expongo y luego colocaré una encuesta para que votéis.


  • INTER-RAIL CON ZAPATILLAS: es un proyecto al que le he dedicado varios días, pero implica estar un poco en forma y no es mi mejor momento. Consiste en comprar un billete inter-rail de 30 días y dar una vuelta por Europa corriendo el mayor número de carreras posible. Ya tenía el mapa hecho: Bélgica, Holanda, Alemania, Polonia, Dinamarca, Suecia, Noruega, Gran Bretaña y Francia. Cuatro semanas, nueve carreras, dormir en trenes y albergues y la posibilidad de reembolsar el gasto con los premios.


  • PEREGRINACIÓN POR GEORGIA Y ARMENIA: el Cáucaso es un sistema montañoso poco visitado por los españoles y, sin embargo, tiene que ser muy bonito. Recorrerlo en bici es un buen plan y contemplar las iglesias y monasterios tallados en las rocas dicen que deja sin aliento. Para rematar el plan (y hacerlo más barato) se puede llegar por tierra con 2 billetes inter-rail de 5 días (uno para ir y otro para volver) de sólo 159€. Además, me daría tiempo a leer "La lanza" de Louis de Wohl, pues en el monasterio de Geghard se venera el trozo de madera que traspasó el costado de Jesús.

  • TRANSPIRENAICA: también llamada GR-11, es una gran ruta de casi 900km que cruza el Pirineo desde el mar Mediterráneo hasta el océano Atlántico. Los paisajes son de infarto, las noches en los refugios rememoran el sufrimiento de los exiliados que emigraron de España durante la guerra civil y el frío cálculo de los contrabandistas que escogían las mejores rutas para sus propósitos y, por si fuera poco, es un plan cerca de casa y más barato que los anteriores.

¿Qué os parece? Dejaré la encuesta en el blog hasta el miércoles de la semana que viene. Y de vosotros dependerá que a mediados de junio vaya a un lado u otro. Espero que os resulte entretenido.

PD: si alguien está dispuesto a acompañarme, su voto vale por diez.

martes, 26 de mayo de 2009

El empresario

Resulta que ir a Goteborg a correr la media maratón puede ser una buena alternativa para aprender portugués, aunque muy escasamente.


Mi carrera en Suecia no fue muy laureada; donde el año pasado quedé 10º con una marca personal de 1h05'57", este año finalicé 14º y pinchando hasta 1h09'35". El circuito sigue siendo duro y el viento era más fuerte; pasé el 10.000 en 31'02" y se me fueron las opciones de mejorar marca paso a paso.


Pero descubrí una nueva afición en el atletismo de élite. Después de hacer de liebre y sacar algo de dinero, en Goteborg he debutado como traductor. La ganadora, Dulce Félix (portuguesa), no habla demasiado bien el inglés -y escasamente el español- así que los periodistas me preguntaban a mí en inglés, yo se lo decía a ella en español y lentito, ella me contestaba un par de palabras en portugués y yo soltaba una parrafada más o menos coherente en inglés (que luego los periodistas traducían al sueco para publicarlo en los periódicos del domingo).


Y hablando de esta guisa, descubrí que un mánager en español es un empresario en portugués, además de otras palabras que ahora ya se me han olvidado.


Y como dato a añadir, os diré que Dulce Felix quedó 15ª en el último mundial de cross, el de Jordania, siendo la primera europea (si no contamos a Hilda Kibet) y lanzando a la selección de Portugal hacia la medalla de bronce.

viernes, 15 de mayo de 2009

Leopoldo y las cosas claras


Anoche asistí a una charla de Leopoldo Abadía sobre el origen de la crisis y demás intríngulis de actualidad. Fue un no parar de reír durante una hora, ¡y eso que hablábamos de lo mal que va el mundo!


A saber, sólo podemos hacer tres cosas: ser optimistas (aunque no idiotas), no despistarnos (no perder en el tiempo en lo que no nos sacará de la crisis) y prudencia (no estirar más el brazo que la manga, como se venía haciendo desde hace tiempo).


Otro consejo es leer un par de periódicos al día -uno generalista y otro económico; siempre los mismos- y prestar atención a los datos y demás información que nos sean fáciles de entender: no nos rompamos el coco en saber lo que son los brotes verdes y pensemos más en el número total de personas paradas, por ejemplo.


Tanto en economía como en otros campos, el uso de las palabras tiene un deje de confusión y a veces, por añadidura, algún guiño chistoso. Al prescribir la prudencia, algunas personas han preguntado a Leopoldo si tendríamos que volver a "la cultura del esfuerzo", a lo que Leopoldo les ha contestado simple y llanamente que lo demás no es cultura sino holgazanería.


Para más información sobre qué hacer ante la crisis, os recomiendo una visita profunda a la web de Leopoldo Abadía y sus vídeos con Buenafuente.

martes, 12 de mayo de 2009

El relevo

Llevo días sin escribir, es verdad. No me llega la inspiración y, sin embargo, me sobra el tiempo. Aquí va una entrada sacada un poco con pinzas, sumando algún detalle de la maratón de Hamburgo y otras anécdotas varias.

El motivo de la entrada es la desaceleración -para no llamarle crisis- de Ayele Seteng. A los lectores del blog os sonará este personaje, etíope de nacimiento e israelí de adopción, el maratoniano más longevo de la élite mundial. El escuálido moreno que ya no es el de antaño: sus 2h14'21" se remontan al año 2003 e intuye que este año verá el campeonato del mundo por la tele, después de participar en Juegos Olímpicos, Mundiales y Europeos durante casi una década.

En Hamburgo coincidí con él y al charlar un poco antes de la carrera me dijo medio riéndose que conocía mucho su vida. Y es cierto. Emigrante y maratoniano, empezó a correr para ganar algo de dinero y poder mantener un poco a su familia, numerosa, de siete hijos. Pero se le están acabando las pilas a este anciano de edad desconocida y asignada en 54 años.

No terminó la maratón de Hamburgo porque no se encontraba cómodo y prefiró estar fresco para poder correr otra en las próximas semanas. Así lo ha hecho, en Praga, pero sin mejorar el resultado. Ha entrado en meta el 17 y su tiempo de 2h27'34" confirma su desaceleración. La historia que cambió en 1991 está cerrando el capítulo más impotante, un capítulo que se remonta al Antiguo Testamento y la búsqueda escasamente fructuosa de las 12 tribus de Israel.

Como cuenta el Antiguo Testamento, Jacob tuvo 12 hijos y entre ellos se repartieron las tierras que poseían. Al paso del tiempo surgieron disputas entre algunas de las tribus y su localización fue difuminándose hasta el día de hoy, donde algunos pueblos del mundo reclaman la estirpe de alguna de ellas para ser reconocidos por el gobierno de Israel y conseguir un futuro más prometedor. En Etiopía lo consiguió el pueblo Falasha y Ayele Seteng se unió al grupo.

Llegó a Israel y empezaron a nacer los hijos que parece se han adaptado bien a la vida en Israel y ninguno sueña con ser un Abebe Bikila, como le sucedió a su padre. Tan sólo una de sus hijas, la mayor, tiene intención de emular a su padre y parecerse a una Dibaba, como tributo a sus genes etíopes. Desde este blog se le seguirán sus pasos.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Kenia en la radio

El lunes pasado estuve grabando un programa en la radio de mi pueblo sobre el viaje a Kenia. Semanalmente se emite, en cuatro radios diferentes, un espacio llamado "El rodamon" (el trotamundos) sobre turismo solidario, atípico, sostenible o cualquier otro apelativo que lo distinga del turismo moderno tipo "pack": avión, transfers, hotel, circuitos, guía, souvenirs...

Esta tarde lo emitirán en la radio de Sant Pol, pero una hora nos supo a poco (apenas he empezado a hablar de dónde está Kenia) así que la semana siguiente tendremos segunda parte. Para todos los curiosos -aunque el programa es en catalán- se puede escuchar en las webs de las radios y en sus diales, aunque son de alcance muy local:

lunes, 4 de mayo de 2009

Recuerdos de Rumanía


El 1 de mayo, Allendegui publicó una entrada magistral titulada "Recuerdos de Rumanía". Poco más puedo añadir yo a lo glosado en esa entrada, pues nunca he estado en Rumanía ni me han mandado una postal desde allí. Pero tengo un recuerdo: una camiseta.


En diciembre de 2003, en Edimburgo, se celebró el campeonato de Europa de cross. Yo era júnior por aquel entonces y acabada la carrera intercambié mi camiseta con el júnior que quedó delante de mí, décimo. Era un rumano llamado Stefan Patru y nunca más he vuelto a saber de él.


La camiseta está ahora en casa y el verano pasado Joana la utilizaba como pijama. Cuál ha sido mi sorpresa al buscar a Stefan Patru en Google y encontrar su perfil de Facebook.