Ya llevo varios días en Ecuador y muchos os preguntaréis qué me trae por estas tierras. Hará casi un año, me puse en contacto con AISEESP (la Asociación Internacional de Sanitarios en España) que tienen proyectos de cooperación en Ecuador para los que necesitan médicos, enfermeros, psicólogos y fisioterapeutas, entre otros. Casi nunca se requieren fisioterapeutas para estos proyectos, así que me hizo mucha ilusión descubrir que alguien contaba con nosotros.
En ese momento no pude ir, por tener demasiadas competiciones en mente, pero este otoño era distinto. Ya desde el verano (y viendo que la opción de ir a Etiopía era bastante difícil), empecé a pensar que si corría una maratón en octubre (al final fue en noviembre) podría irme luego un par de meses a Ecuador hasta Navidad. En esa época no me perdería demasiadas carreras, aunque sí es verdad que me sabe mal no ir a la Behobia ni a la media de Mataró, pero aquí también he descubierto algunas competiciones que más adelante os contaré.
Total, que AISEESP me puso en contacto con la Fundación "Por ti Jesús", del cantón de El Carmen, en la provincia de Manabí, a 168km de Quito. Yo he tenido que pagar el viaje (675€) pero ellos me ofrecen el alojamiento (algún día os comentaré qué significa "alojamiento" por aquí) y la comida. Y mi trabajo consiste en realizar tratamientos de fisioterapia a los pacientes, muchos de ellos con problemas neurológicos o parálisis cerebrales infantiles, aunque también hay algo de traumatología. La mayoría es gente sin recursos que, si pueden, pagan 30$ al mes para recibir terapia todos los días que lo necesiten (si no pueden, se puede llegar a un acuerdo).
Así que esta es mi vida en Ecuador, hasta el 14 de diciembre que tengo el regreso a casa. Trabajo de 8 a 12 y de 14 a 17, e intento salir a correr a las 6 de la mañana y conectarme a internet al terminar la jornada (cuando en España es media noche).
