Después de no tener ninguna esperanza en recuperarla, la camilla ha llegado a mi casa. Su estado no es el mismo que tenía antes de partir, pero este es el precio de viajar por el mundo.
En el aeropuerto de Barcelona, al facturarla, la etiquitaron para que llegara a Thessaloniki con escala en Roma. Hoy, al llegar a mi casa, tenía etiquetas de haber estado en Atenas y en Madrid además de las ciudades citadas antes. Por un momento me ha parecido tener una camilla autónoma para viajar aunque no tanto como para que me mandara postales desde las ciudades en las que ha estado, como hacía el gnomo del padre de Amelie.

Pero lo importante es que ya tengo camilla, aunque no dejaré de reclamar a la compañía para que me la reemplacen ya que está algo rota por los cantos. A ver si se portan bien.
En el aeropuerto de Barcelona, al facturarla, la etiquitaron para que llegara a Thessaloniki con escala en Roma. Hoy, al llegar a mi casa, tenía etiquetas de haber estado en Atenas y en Madrid además de las ciudades citadas antes. Por un momento me ha parecido tener una camilla autónoma para viajar aunque no tanto como para que me mandara postales desde las ciudades en las que ha estado, como hacía el gnomo del padre de Amelie.

Pero lo importante es que ya tengo camilla, aunque no dejaré de reclamar a la compañía para que me la reemplacen ya que está algo rota por los cantos. A ver si se portan bien.




