miércoles, 31 de marzo de 2010

Correr descalzos


Durante mi última estancia en Kenia, participé en un seminario de ICEARS (International Centre of East African Running Science). Me tocó hablar de la fisioterapia en el alto rendimiento, de cómo puede tratar las lesiones y, especialmente, de cómo prevenirlas. Pero lo más importante no fue mi charla.


Sólo un par de semanas antes les habían publicado en Nature un estudio revolucionario: correr descalzos minimiza las lesiones. Así de contundente es la afirmación y así de contundentes son los datos que analizaron en Harvard: correr con zapatillas implica un impacto de 1.5 a 2 del peso del cuerpo; correr descalzo reduce el impacto a 0.5 o 0.7. ¿Por qué?


Biomecánicamente, el pie está diseñado para correr sobre el metatarso; su apoyo implica un contacto cariñoso con el suelo mientras que transmite la fuerza a los músculos de la pantorrilla a través del fuerte tendón de Aquiles. La fuerza excéntrica de este conjunto desarrolla una musculatura fina pero potente; en lugar de hipertrofiar el músculo (ganar volumen) se mejoran las conexiones de miofibrillas produciendo más fuerza con el mismo peso.


Pero desde pequeños nos han calzado y nos han modificado la biomecánica del pie. Con una buena amortiguación, es más cómodo impactar con el talón. No necesitamos que la pantorrilla actúe de muelle resistiendo el peso de nuestro cuerpo, nos basta con que el talón choque con el suelo y multiplique por dos nuestro impacto. Pero ya es tarde: nos hemos acostumbrado a esto y no lo podremos cambiar.


No es difícil dibujar vectores de fuerza y demostrar que pisando con el talón perdemos aceleración; tampoco es difícil saber que el despegue del talón implica una fuerza concéntrica de los músculos de la pantorrilla y esto, a la larga, hipertrofia la musculatura que pesará más y tendrá unas uniones miotendinosas más sensibles.


Pero el estudio termina con un consejo: no corras descalzo si no lo has hecho durante toda tu vida. Puedes modificar ligeramente algún entrenamiento (correr por la playa implica pisar de puntillas) o descalzarte en el césped y trotar unos minutos; no conseguirás las piernas de Asbel Kiprop pero economizarás un poco tu pisada.



La noticia del Daily Nation de Kenya que hace referencia al estudio, aquí. Y el abstract del artículo de Nature, aquí.

martes, 30 de marzo de 2010

Maratonianos locos

Sé que me gusta viajar y correr maratones, pero no soy yo.

A Ander le entró la duda y tuvo que escribirme para estar seguro; la foto no lo deja del todo claro.

lunes, 29 de marzo de 2010

Azkoitia-Azpeitia: el plan completo


Ya van dos medias maratones después de los 42 kilómetros de Barcelona; la de Calella, para revalidar el título de campeón de Catalunya; la de Azkoitia, para disfrutar del atletismo en el país vasco. Ahí todas las carreras gozan de un atractivo especial por el calor del público; no todas pueden contar con la participación de la Behobia, pero incluso la más humilde consigue reunir en las calles a los habitantes de la población organizadora. Y esa es la gran falta que sufre el atletismo en el resto del territorio español.


La lista de participantes era de lujo. Muchos maratonianos que en las próximas semanas tomarán la salida en Rotterdam, Viena, Hamburgo o Madrid; muchos maratonianos que esperaban encontrar buenas sensaciones en su test antes de su gran día. Y más o menos así fue. Las marcas no fueron tan brillantes como el año anterior. A un circuito rápido y favorable, le fastidió un viento en contra que sin ser fuerte era muy molesto. Y se notó.


Yo quería repetir la marca de Calella y conseguir el bono de 400€ por correr en menos de 1h06'30", pero afortunadamente descubrí pronto que sería demasiado difícil -o imposible- por lo que decidí quedarme con el de 300€ (menos de 1h08'00"). Cuando sólo llevaba tres kilómetros recorridos empecé a aflojar y a esperar a que el grupo de Asier Cuevas me alcanzara. Juntos recordamos anécdotas de la maratón de Amsterdam, cuando conocí a Asier y sus compañeros Ramón e Ibón.


Pasaron los kilómetros y de Azkoitia pasamos a Azpeitia; el santuario de Loyola quedó a nuestro lado en un par de ocasiones. Recordé la visita que por la mañana había hecho con Mòmo y Joana a la casa natal de San Ignacio y todo lo que aprendí ahí sobre la vida del santo: su conversión, sus viajes a Barcelona, Montserrat y Jerusalén y su enorme legado; su caridad.


Y me acercaba al final. A partir del kilómetro 17 o 18 vi claro que conseguiría el bono; lo importante era no perderlo: calcular el ritmo adecuado y, pensando en el bienestar de las piernas, no gastar fuerzas innecesarias. Crucé el arco de meta en 1h07'51" y en 15ª posición, demostrando que la media maratón de Azkoitia-Azpeitia es de las buenas, de las que consiguen reunir a un buen plantel de atletas.


Toda la información de la carrera, en su página web.


PD: la foto, de una lectora que me animó durante la carrera y terminó invitándome a un chocolate con churros.

jueves, 25 de marzo de 2010

El mejor homenaje


Cuando Abebe Bikila se instaló en la línea de salida de la maratón de los Juegos Olímpicos de Roma, en 1960, los periodistas hacían apuestas sobre en qué kilómetro se retiraría el etíope. Si a día de hoy todavía muchos piensan que los africanos, carentes de medios, calculan mal su ritmo de competición, ¿qué no pensarían esos periodistas de un personaje que llegaba a Roma con una marca personal mejor que el récord del mundo? ¡Y encima descalzo! Bikila sería la comidilla de los Juegos, como Moussambani lo fue en los de Sidney.


El domingo pasado, en la maratón de Roma, se recordaba la gesta de Bikila. Se cumplían 50 años desde que el pequeño etíope cruzara victorioso el arco de triunfo, convirtiéndose en el primer africano medallista de oro en unos Juegos Olímpicos y estableciendo una nueva plusmarca mundial: 2h15'16". Pero ante todo el homenaje público y organizado, el mejor fue el que improvisó Siraj Gena, el vencedor. Cuando faltaba menos de un kilómetro para finalizar, aventajando al segundo clasificado con tiempo suficiente, se las apañó para descalzarse y levantar los brazos victoriosos imitando la estampa que su compatriota inmortalizó 50 años antes.


Desgraciadamente, el atletismo no tiene tantas cámaras como el más insípido de los partidos de fútbol y sólo la foto de su llegada a meta ha trascendido. Qué lástima que nadie grabara el preciso momento en que se quitó las zapatillas; qué lástima.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Esas malditas llamadas


A veces venden enciclopedias; otras, compañías de teléfono. Ayer me llamó una chica de Yoigo para proponerme un cambio, pensándose que yo gastaba innecesariamente con mi móvil.


Normalmente cuelgo el auricular, pero en esta ocasión me apetecía "discutir" un poco con ella. Sabía que yo tenía las de ganar y una oportunidad así no se puede perder: ser capaz de dejar a tu interlocutor sin argumentos no tiene precio. He aquí lo que nos dijimos.


Me preguntó de qué compañía era y ya se extrañó un poco cuando le contesté que yo era de MÁSmovil. Me preguntó si sabía cuánto me costaba cada minuto; claro, seis céntimos. ¿A todos los operadores? Sí, como Yoigo, pero con la diferencia de que vosotros tenéis contrato de permanencia y consumo mensual mínimo de 25€, cosa que en MÁSmovil no existe. Veo que estás puesto en el tema -añadió-, pues entonces no creo que te interese nuestra oferta.


Fue una lástima que no siguiera. Mi argumento de mayor peso es que MÁSmovil me pagó mis "vacaciones" en interraíl. Ciertamente, no hay color. ¿Todavía no sois amarillos?


Si necesitáis más info, aquí podéis comparar las tarifas de Yoigo y de MÁSmovil.

martes, 23 de marzo de 2010

Más periódicos


Resulta que ayer no sólo salió la noticia del campeonato de Catalunya de media maratón en El Punt; el periódico deportivo AS, con artículo de Josep Margalef, dice que estoy en racha:


PD: la foto es de la maratón de Barcelona.

lunes, 22 de marzo de 2010

Campeón de Catalunya

Por segundo año consecutivo -y muy cerca de casa- he conseguido el título de campeón de Catalunya de media maratón. La prueba se celebró en Calella (pueblo vecino a Sant Pol) y donde el año pasado regalaban 5kg de Wipp Express a cada corredor. Cosas de la crisis, este año nos hemos quedado sin jabón.

Pero qué rápida es la carrera: completamente plana, con viento del norte que molestaba en la primera mitad pero permitía volar en los útlimos kilómetros y con la agradable vista del mediterráneo durante casi una hora del recorrido. Definitivamente, la media maratón de Calella me gusta y, con los años, pasará a ser una carrera de referencia en los calendarios catalán y español de las pruebas de asfalto.

Y entonces... ¿qué toca hacer ahora? Lo cierto es que después de una maratón siempre es recomendable descansar bien, no cebarse para que la musculatura aguante meses de entrenamientos y competiciones venideros... Pero me cuesta mucho frenarme cuando me encuentro bien. Disfruto corriendo, viajando, compitiendo. El próximo sábado correré otra media maratón en Azkoitia y el 11 de abril, en Madrid. A partir de ahí tocará hacer balance y decidir cómo enfocar la temporada de verano. ¿Qué os sugiere a vosotros?

Los resultados de la media maratón de Calella, aquí.

La noticia de El Punt, en su edición digital y traducible a muchos idiomas, aquí.