En las últimas semanas he competido en dos competiciones tan
diferentes uno llega a preguntarse cuál de las dos “suma” más como
entrenamiento de calidad. En otras palabras, el eterno dilema de quién es
mejor, ¿Kilian o Gebreselassie? O puesto de otra manera, ¿qué marca haría
Kilian en una maratón de asfalto?
El 17 de noviembre hice la maratón de Valencia, como liebre
de Marta Esteban, en 2h40’55”; a la semana siguiente corrí la UT de Collserola,
de 21k y 1000 metros de desnivel positivo, en 1h41’08”. El caso es que mientras
en la maratón de Valencia corrí a una media de 3’48”, en la de trail iba a
4’49”. Pero en cuanto a los pulsos, en Valencia no pasé de 154 (media 146ppm),
y en Collserola me enfilé hasta los 173 (media 153ppm).
Si cuento los kilómetros, la maratón de Valencia es un
entrenamiento más potente; pero si cuento el trabajo cardíaco, el trail parece
más exigente (aunque durante menos tiempo), pero con una velocidad que es muy
lenta para transferir al asfalto en las próximas carreras.
Entonces yo me pregunto, ¿qué carrera de las dos se
considera un mejor entrenamiento de cara a la maratón? Estas son las típicas
preguntas que te responde un entrenador, que por esto ha estudiado y sabe
planificar las temporadas para que consigas tu objetivo el día marcado. Pero
como yo estoy lejos todavía de mis fechas importantes y porque me apetecía
correr ambas competiciones, allí que me apunté.
Y si queréis saber mi opinión, ninguna de las dos sirve de
manera importante en el objetivo que tengo con la maratón (correr en 2h15’00”),
pero sí sirven para ir preparando al cuerpo de cara a las semanas de alta
intensidad. Es decir, ahora, en el inicio de la temporada, se pueden hacer este
tipo de carreras, pero una vez te acercas a tu pico de forma, ni una ni otra
tienen nada que aportar a tus entrenamientos. ¿Opináis lo mismo?






.jpg)



