martes, 17 de febrero de 2009

Con una simple botella


Despues de dos semanas en Kenia ha llegado el momento de hablar un poco sobre el motivo de mi viaje. Aunque Eldoret es conocido por sus atletas, Lonely Planet apenas le dedica 3 paginas en su guia de Kenia, adviertiendo al viajero que lo unico que puede hacer en Eldoret es comprar queso y largarse. No les falta razon, si el viajero es un turista en busca de safaris y masais; aqui no los hay.

Eldoret es una ciudad caotica, con las calles sin asfaltar y donde los negocios mas tipicos entre los baches y el polvo del camino son el de mecanico y el de limpiabotas. Los primeros habitan en mi calle, perfumando con su ruido todo el vecindario; los segundos estan de camino a la oficina de Ex-street children, colocados como las casillas enemigas del Monopoly: se hace muy dificil pasar por ellas sin tener que pagar.

Y en medio de todo este teatro, unos 3000 niños viven en la calle. Es facil reconocerlos, aunque seguramente ellos te reconoceran antes si eres blanco. Visten pantalones rotos, chaquetas con mas agujeros que bolsillos y, los mas pudientes, zapatos que dejan asomar los dedos. Pero el rasgo caracteristico de los niños de la calle es la botellita de plastico que les cuelga de la boca. Parece una botella de champu, pero en su interior hay pegamento: la droga mas barata.

Esnifar pegamento es la manera de sobrevivir a la calle: mata el hambre, induce al olvido y permite dormir en cualquier lado, sin importar el frio ni la comodidad.

En el año 2001, tres antiguos niños de la calle empezaron a ayudar a sus semejantes a salir de ella; ellos lo consiguieron, otros podran. En el 2006 consiguieron reconocimiento oficial y, a partir de 2007, su primer sueldo. Cobran casi 9000 euros anuales (a repartir entre los tres, claro). Pero esto no les impide poner un grano de arena donde el gobierno coloca cortinas de humo. Y un buen numero de voluntarios les ayuda.

A esto me dedico yo en Kenia. Solo son niños y, aunque si te ven por la calle te pediran dinero, lo unico que quieren es una oportunidad (y que se les comprenda). Asi, no es de extrañar que con una simple botella de plastico que encontraron en la basura, montaramos una pachanga de futbol fuera de la oficina. No se necesita mucho mas; los niños solo quieren que se les haga caso, que se les de una hoja y un lapiz para pintar, que se les anime a jugar...


9 comentarios:

mòmo dijo...

Y, de paso, les enseñas a dar otro uso a la botella... Ánimo con vuestro proyecto.

Nacho dijo...

Mucho ánimo con el proyecto, se me ha puesto la piel de gallina leyendo la entrada

Marta dijo...

¡Qué bueno lo que haceis, Marc! Mucho ánimo. Y desde aquí seguimos con toda la atención tus grandes crónicas de Kenia.

joan dijo...

Una tasca molt important Marc , ajudar als mes necessitats .

Aixó si que es una bona cursa .

am dijo...

La botella también se utiliza mucho aquí, para el futbol callejero. Es genial, también la foto, que se nota lo bien que se lo están pasando.

Jaime N@v dijo...

Es maravilloso la ilusión y la imaginación que ponen los niños. Fenomenal todo lo que hacéis.

Alex dijo...

Marc, m'agrada molt veure el que estàs fent a Kenia. Seguix així. Encara que no està relacionat al teu últim post, he vist aquest video al foro del Atleta que m'ha fet pensar en tu: http://svtplay.se/v/1427433/friidrott/mustafa_mohamed_laddar_i_kenya?sb,k103655,2,f,103656

maratonman dijo...

Gran labor Marc,si señor¡¡¡,mejor que cualquier marca o entrenamiento,te felicito,sigue siendo asi y no cambies.
Un saludo.

Marc Roig Tió dijo...

Gracias a todos por los comentarios. Siento no escribir mas a menudo, pero lo cierto es que empiezo a estar muy liado (y eso es muy positivo).

Un abrazo!!!